IGLESIA

¿Qué significa “Los últimos serán los primeros”?

“Los últimos van a ser los primeros y los primeros serán los últimos” es básicamente una frase tomada de la enseñanza de Jesús de que la aprobación en el reino de los cielos no se basa en obras terrenales, méritos o cualquier posición de honor y prestigio que los hombres logren alcanzar en esta vida.

Jesús insertó esta oración en su enseñanza más de una vez. Conque para entender cuál es el concepto de que “los últimos serán los primeros, y los primeros van a ser los últimos”requerimos considerar el contexto básico de cada pasaje donde hace aparición esta oración.

Los últimos serán los primeros: versículos de la Biblia

En Mateo 19:30, podemos encontrar esta enseñanza del Señor Jesús explícitamente por primera vez. Él afirma: “No obstante, varios primeros serán últimos, y varios últimos serán primeros”.

El contexto de este pasaje, tal como su artículo paralelo en Marcos 10:31, revela la charla de Jesús con un joven rico; asimismo la incapacidad de este joven de abandonar sus riquezas para proseguirlo. Al exhortar sobre el riesgo de las riquezas, Jesús fue interrogado por sus acólitos sobre lo que ganarían al haber renunciado a todo para proseguirlo.

Jesús les respondió diciendo que las bendiciones de la salvación superan con creces cualquier cosa a la que cualquiera logre renunciar en esta vida por causa del Evangelio. Por lo tanto, las conquistas terrenales de cualquier naturaleza no pueden conseguir la aprobación en el cielo; tal es así que no tiene sentido luchar por situaciones, ya que varios primeros van a ser últimos, y varios últimos primeros.

Aún en este contexto, Jesús contó la parábola de los trabajadores de la viña. En esta parábola, un hombre contrató a algunos trabajadores para su viña a lo largo de todo el día. Al final del día, pagó a todos por igual, independientemente de las horas trabajadas. Esto produjo descontento por la parte de los trabajadores que llegaron primero.

En el final de esta parábola, Jesús usó esta oración de nuevo. Pero en esta ocasión invirtió su orden. Él afirma: “Y de esta manera los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos” (Mateo 20:16). Aquí la lección sigue siendo la misma, a entender, la exhortación de que uno no debe estar entre los primeros sino que va a ser el último.

En Lucas 13:30, el Señor Jesús usó esta oración de nuevo para referirse a la situación de los salvos y los perdidos. Apunta que varios que supuestamente serían los primeros en entrar en el reino de Dios de todos modos van a ser expulsados; al paso que varios últimos vendrán de todas y cada una partes y se sentarán a la mesa junto a los patriarcas y profetas.

Por lo tanto, basándose especialmente en el texto de Lucas, esta frase asimismo debe interpretarse a la luz del contexto de que los judíos primero han recibido la revelación particular de Dios por el hecho de que eran el pueblo del pacto. Pero más tarde el Evangelio fue comunicado a los gentiles. De esta forma, varios de estos últimos entraron en el reino de Dios antes que muchos de los primeros.

¿Quiénes son los últimos que serán los primeros y los primeros que van a ser los últimos?

La oración “los últimos van a ser los primeros y los primeros van a ser los últimos”, tiene una primera aplicación en relación con el contexto inmediato de los pasajes bíblicos, como se explicó anteriormente. Por consiguiente, teniendo en cuenta la referencia de Lucas, se puede decir que entre los últimos que van a ser los primeros habrá varios gentiles; mientras que entre los primeros que van a ser los últimos va a haber varios judíos.

No obstante, la enseñanza que transmite esta expresión se puede aplicar en un sentido considerablemente más profundo. Mateo 19:30 semeja señalar esto. Así mismo, se puede decir que los primeros que van a ser últimos son también esos que son sobreestimados por los hombres por las riquezas que poseen; el prestigio que ostentan; el nivel intelectual que demuestran; o cualquier otra cosa que les realice gozar de un espacio destacado.

No obstante, Dios no ve como ve el hombre. Esto es claro en el episodio en el momento en que Samuel fue a ungir a David como rey (1 Samuel 16:7). Gozar de un enorme reconocimiento terrenal no significa tener una posición señalada en el cielo. En verdad, en muchos casos estas personas son colocadas en una situación inferior con relación a las demás; o incluso, quedar totalmente excluido de la bienaventuranza eterna (cf. Mt 21-23).

En este sentido general, no debe entenderse que “los primeros serán los últimos” siempre representan personas que caerán absolutamente fuera del reino de Dios. Esto significa que tal expresión no se habla solo de admitir y menospreciar el Evangelio por parte de las personas.

De esta manera, es posible detallar una conexión con la enseñanza bíblica de que en la eternidad va a haber diferentes grados de gloria (cf. 1 Corintios 15:41,42).

En un sentido práctico de esta iniciativa, se puede incluir en la lección que “muchos primeros serán últimos y varios últimos primeros”, aquellos que desempeñan papeles considerados notorios en la obra de Dios, pero que en el día de la el juicio venidero va a estar en una situación inferior en relación a esos que a los ojos humanos quizás pasaron inadvertidos, sin reconocimiento, como el publicano que fue menospreciado en el Templo (Lucas 18:-14).

Los acólitos, que a menudo discutían sobre su situación en el reino de los cielos, ciertamente necesitaban estudiar esta lección (Mateo 18:1; 20:20; Lucas 22:24). Así también es importante esta lección para cualquiera de nosotros; tras todo, varios últimos serán los primeros. En consecuencia, ¡la lección sigue siendo la misma! No seamos de los primeros que serán los últimos.

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