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¿Qué es la dicotomía y cuál es el significado de la tricotomía?

En teología, dicotomía y tricotomía son dos designaciones para comprender los elementos constitutivos de la naturaleza humana. Dicotomía significa “bipartito” del heleno dado“doble”, y temnein, “recortar”. El término tricotomía significa “tripartito”, de la raíz griega triche“triple” y temnein“cortar”.

Teniendo en cuenta los significados de dicotomía y tricotomía, es fácil ver lo que cada una de estas líneas de pensamiento dice sobre la constitución de la persona humana. La dicotomía sostiene que el hombre consta de dos partes y la tricotomía mantiene que el hombre consta de tres partes.

¿Qué es la dicotomía?

La dicotomía dice que el hombre se constituye de dos elementos: uno material y otro inmaterial. El componente material del hombre es el cuerpo, y el inmaterial es el alma o espíritu. Esto quiere decir que en la dicotomía alma y espíritu son términos sinónimos que se refieren a la única parte inmaterial del hombre enfocada desde distintas perspectivas. Esta parte inmaterial es la que sigue con vida a la desaparición.

La dicotomía es la interpretación mucho más popularizada a lo largo de la historia del cristianismo. Relevantes teólogos latinos apoyaron esta interpretación. La psicología de Agustín también contribuyó mucho a esta concepción. Incluso tras el Concilio de Constantinopla en 381 dC, la dicotomía se volvió prácticamente unánime en el pensamiento católico. Tras la Reforma protestante, la mayor parte de los teólogos rehabilitados defendieron alguna forma de dicotomía; al tiempo que solo unos pocos seleccionados preferían la teoría tricotómica.

¿Qué es la tricotomía?

La tricotomía dice que el hombre se constituye de tres elementos. Son ellos:

  • Cuerpo: El primer elemento es el cuerpo físico que interacciona con el medioambiente y es energizado por los elementos inmateriales.
  • Alma: El segundo elemento es el alma. Si bien hay diferentes definiciones del alma entre los tricotomistas, la idea predominante es que el alma es el elemento psicológico, el fundamento de la personalidad, la base de la razón, el asiento de las emociones.
  • Espíritu: El tercer elemento en la tricotomía es el espíritu. En el tricotomismo el espíritu es la fuente de las cualidades espirituales del hombre; y de ahí que es una parte fundamental de su relación espiritual con Dios.

Existen muchas variaciones dentro del pensamiento tricotómico. Ciertos tricotomistas, por servirnos de un ejemplo, distinguen el alma del espíritu; pero en vez de verla como una parte del aspecto inmaterial del hombre, piensan el alma como una función del cuerpo. Entonces, en esta clase de tricotomía, el alma también muere con el cuerpo, al paso que el espíritu es la parte que sobrevive a la muerte.

Otra forma afín de tricotomía es la que afirma que el cuerpo es la parte material de la naturaleza humana; al paso que el alma es el principio de la vida animal; y el espíritu es el elemento racional y también inmortal que puede relacionarse con Dios.

La tricotomía estaba muy popularizada entre los teólogos alejandrinos. Pese a ciertas diferencias ideales, la tricotomía fue apoyada por Clemente de Alejandría, Orígenes, Gregorio de Nisa, Ireneo, etc. Por otro lado, Atanasio de Alejandría y Teodoreto fueron 2 de los que rechazaron la tricotomía.

La tricotomía entró en declive tras una sucesión de exageraciones que desembocaron en pensamientos heréticos. Pero volvió a cobrar protagonismo a partir del siglo XIX, siendo protegida primordialmente por algunos teólogos ingleses y alemanes. El día de hoy, la tricotomía también semeja ser la interpretación preferida entre ciertos teólogos pentecostales; aunque está lejos de ser concordancia entre ellos.

Razonamientos y contraargumentos a la dicotomía y la tricotomía

La mayor parte de los argumentos a favor de la dicotomía se presentan en forma de contraargumentos a la concepción tricotomista. En consecuencia, es mucho más fácil apuntar primero los razonamientos en pos del tricotomismo.

Los razonamientos del tricotomismo

La base principal del pensamiento tricotomista es la ocurrencia de ciertos pasajes bíblicos que parecen distinguir alma y espíritu al enumerar tres componentes de la naturaleza humana. En este sentido, resaltan en particular tres textos: 1 Corintios 2,14-3,4; 1 Tesalonicenses 5:23 y Hebreos 4:12. Para los tricotomistas, estos contenidos escritos revelan claramente que la visión dicotómica del hombre es incompleta.

En el artículo de 1 Corintios, el apóstol Pablo habla del humano como carnal, del heleno sarkikos; natural, del heleno psicópatas, que literalmente significa “del alma”; y espiritual, del griego pneumatikos.

En 1 Tesalonicenses, Pablo asimismo afirma: “Exactamente el mismo Dios de paz os santifique completamente; y que vuestro espíritu, alma y cuerpo sean almacenados sanos y también irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Tesalonicenses 5:23).

El escritor de Hebreos redacta que la Palabra de Dios es “capaz de penetrar hasta el punto de dividir el alma y el espíritu, las articulaciones y los tuétanos, y es sensible para percibir los pensamientos y las pretenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

Algunos tricotomistas asimismo argumentan que en 1 Corintios 14:14 Pablo semeja atribuir la cabeza y el comprensión a un factor distinto del espíritu; y que en teoría quizás sería el alma, aunque el artículo no lo realiza explícito.

Los argumentos del dicotomismo

Los dicotomistas argumentan que la distinción entre alma y espíritu que hacen los tricotomistas es forzada y no se mantiene en el análisis bíblico. Para ellos, las Escrituras no aceptan una división que identifique al alma como un ente responsable de la personalidad y las emociones, y al espíritu como otro ente relacionado con las vivencias espirituales.

De esta forma, los dicotomistas argumentan que:

  1. Una fórmula común en las Escrituras para la persona del hombre suele ser “cuerpo y alma” (Mateo 10:28) o “cuerpo y espíritu” (1 Corintios 7:34; Santiago 2:25).
  2. La Biblia utiliza las palabras “alma” y “espíritu” indistintamente para designar el elemento inmaterial del hombre (Hebreos 12:23; 1 Pedro 3:19; Apocalipsis 6:9; 20:4).
  3. Los sentimientos se atribuyen al elemento inmaterial del hombre que se llama indistintamente tanto “alma” como “espíritu” (1 Samuel 1:10; Isaías; 54:6; Juan 12:27; 13:21; Hechos 17:16; 1 Pedro 2:8).
  4. Cuando se habla de la relación entre el hombre y Dios, singularmente respecto a la adoración, los escritores bíblicos usan tanto la palabra “alma” como la palabra “espíritu”. Entre los casos más claros al respecto es el paralelismo del cántico de María en Lucas 1,46,47 (cf. Mc 12,30).
  5. “Alma” y “espíritu” son palabras que se usan por igual para charlar del pecado que afecta el aspecto inmaterial del hombre (2 Corintios 7:1; 1 Pedro 1:22; Apocalipsis 18:14).
  6. La Biblia habla de la salvación del alma y del espíritu por igual (1 Corintios 5:5; Santiago 1:21).
  7. La muerte se describe en la Biblia como la partida del alma o espíritu (Génesis 35:18; 1 Reyes 17:21; Mateo 10:28; 27:50; Lucas 8:55; 23:46; Hechos 7:59).
  8. Las personas que han muerto son designadas en su estado presente y temporal como “ánimas” y “espíritus” (Mateo 10:28; Hebreos 12:23; 1 Pedro 3:18-20; Apocalipsis 6:9).

¿De qué forma responde la dicotomía a los argumentos de la tricotomía?

Aparte de los puntos presentados en el tema anterior, los dicotómicos proponen que la interpretación de los contenidos escritos bíblicos empleados para proteger la tricotomía no es la más adecuada.

En lo que se refiere al artículo de 1 Corintios 2,14-3,4, de hecho Pablo distingue sicópatas en pneumatikos; es decir, la persona “alma” y la persona “espiritual”. Pero como apunta Wayne Grudem, en este contexto la palabra “espiritual” básicamente tiene relación a ser “influenciado por el Espíritu Santurrón”. Esto se origina por que todo el pasaje bíblico trata de la obra del Espíritu Santurrón de revelar la verdad a los fieles.

Respecto al artículo de 1 Tesalonicenses 5:23, los dicotómicos comentan que, en primer lugar, este texto no contiene una fórmula doctrinal, sino una oración del Apóstol Pablo. Esto quiere decir que la meta de Pablo en el texto no es tratar con la antropología bíblica, sino más bien simplemente enfatizar su deseo de que los creyentes sean santificados por Dios en su ser.

Entonces Pablo no está tratando de dividir al hombre en tres partes; pero sólo usando de una reiteración para añadir intensidad a su afirmación sobre la persona humana en su integridad. El Señor Jesús también emplea el mismo recurso cuando dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con tu alma, con tu mente y con todas tus fuerzas” (Lucas 10:27). Por supuesto Jesús no está organizando la persona del hombre en 4 partes. diferente.

El mismo principio se puede notar en el texto de Hebreos 4:12. El escritor bíblico emplea un lenguaje figurado para enfatizar que la Palabra de Dios penetra hasta lo mucho más profundo del ser del hombre y saca a la luz sus pensamientos e pretenciones segregas. Entonces el propósito del creador bíblico es precisamente enseñar que nada en el hombre es ineludible al poder penetrante de la Palabra de Dios.

Los riesgos de la dicotomía y la tricotomía

Otro punto a considerar es que tanto la dicotomía como la tricotomía tienen la posibilidad de asumir una situación completamente bíblicamente equivocada. Por servirnos de un ejemplo, algunas formas de tricotomía han estado involucradas en el avance de ciertas ideas que son inmotivadas o incluso heréticas desde el punto de vista bíblico.

Ireneo, por poner un ejemplo, enseñó una forma bastante extraña de tricotomía que mantenía que los descreídos solo poseen cuerpos y ánimas; al tiempo que el espíritu era una sección adicional creada por el Espíritu Santo en la conversión.

Entre los casos más graves de mal uso de la tricotomía se da en la cristología creada por Apolinar de Laodicea, quien atacaba la especial humanidad de Cristo. Mencionó que como el hombre fue formado de cuerpo, alma y espíritu, la naturaleza divina de Cristo tomó el sitio del espíritu humano en la naturaleza humana que aceptó el Hijo de Dios. La tricotomía también fue utilizada por los teólogos semipelagianos para defender el concepto de que algo en el hombre no fue corrompido por el pecado original.

Además, la dicotomía y la tricotomía son concepciones que de manera fácil pueden alejarse de la doctrina bíblica y acercarse a la filosofía griega; que partió de una primera etapa dicotómica y culminó en una idea final tricotómica.

En el pensamiento platónico, la parte material y la parte inmaterial del hombre son dos substancias distintas; de modo que la parte material es de una substancia menor que la substancia inmaterial. De ahí que los griegos veían el cuerpo como una especie de prisión para el alma.

El teólogo sistemático Louis Berkhof enseña que el término del hombre tripartito tiene su origen en la vieja filosofía griega, que comprendía que el cuerpo y el espíritu del hombre sólo podían relacionarse entre sí por medio de un tercer elemento; y el alma era ese elemento intermedio. Entonces, mientras se relacionaba con el cuerpo, el alma era vista como mortal; pero en la medida en que se amoldaba al espíritu, se la consideraba inmortal.

dicotomía x tricotomía

Mientras que se mantenga dentro de determinados límites, esta discusión entre las situaciones dicotómicas y tricotómicas es de orden secundario. Hay leales cristianos que defienden tanto la dicotomía como la tricotomía.

Como ya se mencionó, la dicotomía y la tricotomía son interpretaciones muy viejas en el pensamiento cristiano. Asimismo es cierto que la dicotomía ha sido defendida de manera mucho más consistente en todo el tiempo por los eruditos cristianos y semeja tener una base más bíblica.

Pero visto que la tricotomía aparentemente carezca de una mayor base bíblica no significa que la dicotomía sea la mejor solución. Por eso, más últimamente, buenos teólogos se han ocupado de la antropología bíblica, resaltando, eminentemente, la unidad de la persona humana tal como se presenta en la Biblia.

Esto quiere decir que, ante cualquier discusión dicotómica y tricotómica, el hombre ha de ser visto en su integridad, en su totalidad, como un ser unitario. De este modo, teólogos como Millard Erickson y Anthony Hoekema eligen evitar estos términos. Erickson charla del hombre como una “unidad condicional”. Hoekema, por otra parte, prefiere utilizar el término “unidad psicosomática”.

Su propósito al negar designaciones como “dicotomía” y “tricotomía” es llevar a cabo mucho más justicia a la doctrina bíblica que muestra al hombre como un compuesto unitario de un elemento material e inmaterial.

Hoekema dice que el hombre es un individuo que, sin embargo, puede ser vista desde 2 ángulos. Erickson argumenta que los elementos espirituales y físicos no siempre son distinguibles, en tanto que el hombre es un ser unitario. Por ende, no hay enfrentamiento entre la naturaleza material e inmaterial. Este compuesto, no obstante, puede disociarse. Esta disociación se produce con la desaparición.

De esta manera, entre la desaparición y la resurrección de la carne, la persona del hombre, en su aspecto inmaterial, experimenta un estado temporal de existencia, que para los creyentes es de un gozo incomparable (cf. Flp 1,23). Pero en el momento de la resurrección, esta parte inmaterial volverá a estar inseparablemente unida al cuerpo resucitado, completando nuevamente la unidad humana.

Por todo esto, teólogos como Erickson y Hoekema comentan que “dicotomía” y “tricotomía” son términos bastante limitados para charlar del término bíblico de la constitución del hombre.

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