Novena de Navidad: importancia, propósito y por qué

Nos encontramos en el tiempo que antecede al mismo tiempo de la Natividad del Señor Jesús, el Adviento, compuesto de cuatro semanas. Es, pues, un tiempo de revitalización de la esperanza, pero de una promesa activa, caracteristica de los cristianos, entre las tres virtudes teologales (1 Cor 13, 13). En el momento en que nos encontramos aguardando a alguien particular, se requiere una actitud de alegría y una cautelosa preparación. Esta Persona muy particular es Jesucristo, el Salvador, el Mesías, el Ungido de Dios. La intención de la Navidad es doble, mientras nos preparamos a la solemnidad de la Navidad, la noche santa de la Navidad, donde se recuerda la primera venida del Hijo de Dios entre los hombres y, al lado de ella, nuestro espíritu se vuelve esperando de la segunda venida de Cristo en el final de los tiempos. Festejando este secreto todos los años, la Iglesia nos exhorta a actualizar continuamente la memoria del gran amor de Dios por nosotros.
La elevada liturgia de la Iglesia, la Misa, las horas con sus cantos y signos nos ayudan a abrir el corazón. La celebración penitencial y los signos caritativos a lo largo de este tiempo hacen que nuestros corazones se transformen a la realidad de la Encarnación. La actitud de oración continua nos abre, por Cristo, en Cristo y con el Espíritu Santo, a la contemplación del rostro del Padre, colocándonos en comunión y armonía con la Trinidad, fuente de santidad, alegría y paz verdadera.
TRADICIÓN
Tradición religiosa que frecuenta efectuarse como preparación para momentos esenciales, la Novena forma parte del patrimonio de la religiosidad habitual. De cara al Adviento, vivido por la Iglesia antes de la celebración de la Navidad, no podía ser de otra forma. Montar el pesebre, intensificar el espíritu de caridad y la Novena de Navidad son parte de la vida cristiana. La Novena de Navidad en familia o en una pequeña red social es la expresión máxima de la preparación correcta a la Santa Navidad. Es primordial formar parte en algún conjunto familiar, pastoral, movimientos de la Iglesia, comunidades, barrios, condominios, pisos o aun en tu entorno laboral. El espíritu de la Navidad está aproximando a la gente, creando vínculos y promoviendo una cultura del acercamiento. Y en el acercamiento siempre hay una mística particular donde el yo y el tú forman un nosotros, una comunidad. Y “la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de quien encuentra a Jesús” (Evangelii Gaudim, 1 – Papa Francisco/2013). Solo con la civilización del encuentro tenemos la posibilidad de superar el individualismo, el aislamiento y las inquietudes de la vida actual. Estos lazos y encuentros en pequeñas comunidades generan la “Red social de Comunidades” (Doc. 100/CNBB), impulsando la conversión pastoral, con miras a una Iglesia en salida (Evangelii Gaudium, 20-24 – Papa Francisco/2013).
La Navidad es la celebración de la luz. Innumerables lámparas de colores adornan las testeras e interiores de viviendas, calles e iglesias. Es tiempo de festejar el nacimiento del Niño Dios, Emanuel, el Dios-con-nosotros, la luz que es fuente y origen de toda la creación y que vino a visitarnos y puso su tienda, morada, entre nosotros. Es Él quien da y fomenta la vida, trayendo la luz que disipa toda oscuridad. Esta luz ha de estar en la vida y en el corazón de todos y cada uno de los que aguardamos celebrar una Navidad cristiana que profundice nuestra aceptación de Aquel que vino y vendrá, transformando nuestro interior para que tengamos la posibilidad generar a Cristo en cada corazón y aumentar los nudos de espíritu fraterno de comunión y profunda amistad con nuestros semejantes.
RECONCILIACIÓN
La Novena de Navidad es asimismo ocasión y actitud favorece para la reconciliación. Es reconciliación con Dios-Trinidad y reconciliación con las personas: familiares, parientes, amigos, feligreses y compañeros de trabajo. Tratemos de festejar la Santa Navidad sin rencores, penas, rencores y odios, con un corazón abierto y puro, a fin de que Jesús habite en él. El tiempo de preparación a la Santa Navidad es tiempo de celebración y de perdón, y no hay medicina mucho más saludable que el perdón para sanar las lesiones ocasionadas por la incomprensión. Las Novenas de Navidad asimismo nos ayudan a regresar al confesionario para buscar la felicidad santificadora de Dios a través del perdón. En estos días, se hacen enormes asambleas confesionales en nuestras parroquias, en las que se brindan chances para confesores expepcionales a todos los feligreses. Sin embargo, aprovechemos esta ocasión para elaborar nuestro corazón para ser una morada digna del Señor Jesús.
CARIDAD
Otra actitud encomiable de la Novena de Navidad es el ejercicio de la caridad, la mayor de las tres virtudes teologales de los cristianos (1 Cor 13, 13). El tiempo de Adviento es propicio para ejercer la solidaridad y el cariño fraterno hacia la gente mucho más necesitadas, sufrientes y excluidas. Uno de los compromisos va a ser participar intensamente en la II Día Mundial de los Pobres, que se celebra en todo el mundo del 11 al 18 de noviembre de 2018, pero que debe ser una actitud continua, ininterrumpida, en tanto que la caridad ennoblece el alma de quien recibe y de quien donar. Estos pequeños gestos específicos nos asisten a instaurar la solidaridad universal, en frente de toda indiferencia ética, social o política.
Como enseñamos previamente, la Novena de Navidad está en la línea de la exhortación apostólica del Papa Francisco/2013, “La alegría del Evangelio: sobre el aviso del Evangelio en el mundo de hoy”, en la que se fomenta la conversión pastoral y el carácter misionero de la una Iglesia saliente. Está asimismo en línea con el Archivo 100 de la CNBB/2014, “Comunidad de comunidades”, en el que la Iglesia en Brasil insiste y exhorta sobre la conversión pastoral de la Parroquia. Esta conversión pasa por la experiencia social, en su comunidad, de los valores del Evangelio. Esta es una buena ocasión para poner en práctica la Novena de Navidad, una auténtica “comunidad de red social”, un nuevo pensamiento de ser Iglesia.
Aprovechemos este apreciado subsidio, “CAMINANDO”, que en 2018 ya está en su 32ª edición, trabajado por tantas manos, que con 32 años en el camino ha evangelizado a muchos leales en nuestra Arquidiócesis de Curitiba y en otras como Bueno.
Os deseo a todos una feliz y santa Navidad de Nuestro Señor Jesús y una fructífera preparación con las novenas navideñas.
Fuente: Archidiócesis de Curitiba

