XII Domingo del Tiempo Ordinario

XII Domingo del Tiempo Ordinario

El lúcido debe identificarse con Cristo y optar siempre por la vida, incluso cuando sufre ocasiones dolorosas, de muerte, de destrucción. En esto mostraremos que somos obedientes seguidores de la vida, de Jesús.

Padre César Augusto dos Beatos, SJ

Hay un dicho que dice “¡El que advierte, es un amigo!”

El profeta Jeremías, en la primera lectura de la liturgia de este domingo, vive esta situación y, representando a Dios, advierte a los israelitas que tomen precauciones contra la destrucción de Israel y el consiguiente exilio a Babilonia. Como su aviso es de una desgracia, es visto como un traidor, perturbador de la paz pública y es lanzado a una cisterna con lodo en el fondo.

Dando voz a este pasaje de Jeremías, disponemos el Salmo 68 como cántico de contestación. En él, el salmista le pide a Dios que le responda por medio de su inmenso amor.

Jeremías no se dejó intimidar y vivió su misión. Asimismo en su Evangelio, Mateo tiene a Jesús advirtiéndonos que vamos a ser perseguidos por su causa y que no debemos tener miedo. El Señor también afirma que valemos considerablemente más que los gorriones, pájaros sostenidos por el Padre. Por eso debemos estar seguros, seguros de su amor y protección para cada uno de nosotros.

Al tiempo, el Señor nos llama a la lucidez en el momento en que afirma que debemos temer, es decir, obedecer, quien puede decidir el destino de la persona. Este es de temer. Jeremías demostró que temía al Señor, es decir, le obedecía al anunciar la calamitosa situación que se avecinaba, aunque fue coaccionado y conminado con prisión y muerte por las autoridades civiles y religiosas a fin de que se callara.

Esta situación se vive el día de hoy en numerosos países asiáticos y africanos donde los cristianos son conminados, secuestrados, violados, decomisados sus recursos por su fe en Jesucristo. Esto también pasa en países de europa y americanos, quizás de una forma más disimulada, pero no menos malvada. ¿Qué diremos del “bullying”, donde un individuo o un conjunto agrede a otra u otras por motivos religiosos, políticos, ideológicos o por simples motivaciones fútiles?

San Pablo, en su Carta a los Romanos, nos comunica que por el pecado del primer hombre, la muerte entró en el mundo. Pero por la obediencia de Cristo, entró la vida.

Ahora bien, el hombre lúcido debe identificarse con Cristo y elegir siempre por la vida, aun en el momento en que padezca ocasiones dolorosas, de muerte, de destrucción. En esto exponemos que somos obedientes seguidores de la vida, de Jesús. Mostraremos cuál es nuestra opción en el momento en que procedemos según la Vida y no en el momento en que aguijoneados, correspondemos con la misma acción. ¡La vida es más fuerte que la muerte!

(Reflexión del Padre Cesar Augusto 2 Santos para la Solemnidad de San Pedro y San Pablo)

Esperamos que le gustara nuestro articulo XII Domingo del Tiempo Ordinario
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios