Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario – La Parábola del Fariseo

Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario – La Parábola del Fariseo

Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario – La Parábola del Fariseo y el Publicano – San Lucas 18, 9-14 – 27 de octubre de 2019

9. Jesús también les contó esta parábola de algunos que se jactaban como si fuesen justos, y despreciaban a el resto: 10. “Dos hombres subieron al templo a rezar. Uno era fariseo; el otro, publicano. 11. El fariseo, parado, oraba en su interior de esta manera: Te doy gracias, oh Dios, pues no soy como el resto hombres: ladrones, injustos y adúlteros; ni como el publicano que está allí. 12. Ayuno un par de veces a la semana y pago diezmos de todos mis ingresos. 13. El publicano, no obstante, manteniéndose a distancia, ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ¡Oh Dios, ten piedad de mí, que soy un pecador! 14 Os digo que este salió a su casa justificado antes que el otro. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será ensalzado”. (= Mt 19,13ss = Mc 10,13-16)” Fuente – Biblia Católica En línea

“Con alegría nos reunimos para festejar al Dios de la vida, que siempre está junto a nosotros, dándonos fuerzas en nuestro camino. Él nos acoge en nuestras aflicciones y escucha las frases de los que oran con corazón sincero y humilde. En comunión con los jóvenes, en este día tu, concluimos el mes misionero, teniendo presente, de manera especial, el Sínodo. que concluye hoy en Roma y que abordó el tema “Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. (Liturgia día tras día)

D. Anselmo Chagas de Paiva lo afirmaba de esta forma: “Reunidos en torno al altar para la celebración dominical, disponemos ante nuestros ojos otro texto evangélico, que sigue resaltando la importancia de la oración, secuenciando las enseñanzas de los domingos anteriores en las parábolas de del amigo inoportuno (cf. Lc 11, 5-8) y de la viuda y del juez injusto (cf. Lc 18, 1-8). El enfoque didáctico para este domingo es, no obstante, muy diferente. En esas parábolas Jesús desea mostrar el poder y la efectividad de la oración, mientras que en el artículo de este domingo se nos advierte sobre la manera en que oramos”. (Sitio web: Los ancianos)

El Padre Guido Mottinelli enseñó: “Al comienzo de la Santa Misa disponemos el Acto Penitencial, cuando solicitamos perdón por nuestros pecados. Esta es la condición que se requiere para que Dios conceda nuestras necesidades; debemos estar bien con Él, libres del peso del pecado y arrepentidos de todo cuanto hicimos mal en nuestra vida. En la parábola de hoy, el publicano pecador regresó a casa limpio y perdonado. Lo esencial es reconocer humildemente nuestros fallos”.

El padre Nilo Luza mencionó que “Jesús cuenta una parábola a “algunos que confiaban en su propia justicia y desdeñaban a el resto”. 2 hombres van al templo a decir su oración: un fariseo y un publicano. Tienen reacciones muy diferentes cuando rezan en ese rincón. Ir al templo es estar presto a tomar a Dios como testigo”.

Mons. José María Pereira explicó: “¡Jesús comienza la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18,1) insistiendo en que debemos rezar siempre y en todo momento! El Profesor quiere decirnos de muchas formas que la oración es completamente necesaria para seguirlo y arrancar cualquier labor cuyo valor quede alén de esta vida pasajera”. (Página web Los Ancianos)

Conclusión:

“La parábola pone en juego 2 reacciones humanas contrastantes, presentes asimismo en los tiempos recientes: la del fariseo, que se cree justo, lleno de méritos y con derecho a juzgar a el resto, y la del recaudador de impuestos, que se considera pecador y necesitado .del amor de Dios”. (Padre Nilo Luza)

Oración: (Para conseguir Humildad – del Ubicación de Cléofas)

Señor, ten piedad de mí.

Jesús, dulce y humilde de corazón, escúchame.

Jesús, dulce y humilde de corazón, respóndeme.

Del deseo de individuo cercano,

Del deseo de ser amado,

Del deseo de ser alabado,

Del deseo de ser buscado,

Del deseo de ser honrado,

Del deseo de ser favorito,

Del deseo de ser consultado,

Del deseo de ser aprobado,

Del deseo de ser tenido en cuenta,

Del temor a ser humillado,

Del temor a ser menospreciado,

Del miedo a ser rechazado,

Del miedo a ser calumniado,

Del temor a ser olvidado,

Del temor a ser regañado,

Del miedo a ser burlado,

Del temor a ser insultado,

Oh María, Madre de los humildes, suplica por mí.

San José, asegurador de las almas humildes, suplica por mí.

San Miguel Arcángel, que fueron los primeros en reprimir el orgullo, suplica por mí.

Oh justos todos, singularmente santificados por el espíritu de humildad, orad por mí.

Jane Amábile – Con. Divino Espíritu Beato

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Esperamos que le gustara nuestro articulo Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario – La Parábola del Fariseo
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Cosas interesantes de saber el significado : Dios