¿Tiene problemas para dormir por la noche? reza esta oración

BALTIMORE, 22 de febrero. 21 / 12:30 hs (ACI).- ¿En ocasiones le cuesta reposar por la noche? El arzobispo de Baltimore (Estados Unidos) y capellán de los Caballeros de Colón, Dom William Edward Lori, dijo que la Iglesia “resolvió esto hace un buen tiempo” y tiene una “oración oficial”.

En un producto que se titula “Cómo finalizar el día”, anunciado en el sitio de Caballeros de Colón, la organización laica mucho más grande de todo el mundo, el arzobispo Lori apuntó: “No sé ustedes, pero ciertas noches tengo problemas para dormir”. Los acontecimientos del día todavía rondan mis oídos.

El Prelado contó una secuencia de ideas que le vienen a la cabeza a lo largo de la noche impidiendo conciliar el sueño, y apuntó que, mientras tanto, empieza a meditar en “en qué estado tan horrible estaré al día después si no consigo conseguir algo de dormir.”

El arzobispo Lori señaló que “la Iglesia, de hecho, resolvió todo lo mencionado hace un buen tiempo y tiene una oración oficial para finiquitar el día”.

“La Liturgia de las Horas, asimismo famosa como Oficio Divino o Breviario, marca las horas del día con la oración: mañana, mediodía, tarde y noche”, apuntó, señalando que tanto “obispos, presbíteros y diáconos están obligados a rezar pero todos nos encontramos llamados a rezarlo asimismo”.

La última oración del día, recordó, lleva por nombre “Completa” y “es una forma de completar nuestro día”.

“Esta oración consiste en un examen de conciencia, un himno en el que le solicitamos a Dios que esté con nosotros durante la noche, un salmo que charla de recordar a Dios y su misericordia, aun a lo largo de la noche, y después el punto principal: la Canción de Simeón“.

El arzobispo de Baltimore recordó que “en el bello pasaje del Evangelio de Lucas, donde María y José, según la Ley de Dios, llevan al Niño Jesús al templo de Jerusalén para presentarlo al Señor, se encuentran con un laico llamado Simeón”.

Simeón, ha señalado, era “un hombre de oración” que esperaba la llegada del Mesías y “cuyo corazón estaba lleno de esperanza en todo lo que Dios había prometido”.

“En el momento en que Simeón tomó al Niño Jesús en sus brazos, se le abrieron los ojos de la fe y supo que tenía en sus brazos al Salvador tan esperado”.

“Lleno del Espíritu Santurrón”, dijo el prelado, Simeón “pronunció el cántico que es la parte central de la oración vespertina de la Iglesia: ‘En este momento deja que tu siervo se vaya en paz, como prometiste, oh Señor, la salvación que has preparado por adelantado. la faz de las naciones: luz que alumbrará para las naciones y para gloria de Israel, tu pueblo’”.

“¡Qué bella oración para prestar cuando el trabajo de cada día llega a su fin! En lugar de insistir en mis preocupaciones o rememorar algún contratiempo que tuve ese día, descubro que en el momento en que realmente me concentro en el concepto de esta canción, soy mucho más capaz de poner todo mi día en su perspectiva”, señaló.

“Si prosigues el ejemplo de Simeón, cuando llegues al final de cada día, No precisaré eludir mis preocupaciones o heridas, ni deberé sosegarlos con vítores artificiales o pensamientos positivos forzados. Más bien, todo lo que necesito hacer es confiar todo el paquete, todas mis fortalezas y debilidades, junto con los eventos del día, al Señor Jesús, quien está tan presente para mí como lo estuvo para Simeón”.

Monseñor Lori también destacó que, “ahora mismo de seguridad y amor, Puedo investigar mi conciencia con serenidad“.

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