NOTICIAS

Sobre Bonhoeffer, gracia barata, los obispos malteses, Trento y theosis


El Heraldo Católico ha publicado un ensayo que escribí sobre la controversia y la confusión en curso en torno a la implementación de AL8 (ese es el Capítulo Ocho de Amoris Laetitia para aquellos que no siempre nadan en estas aguas turbulentas). Titulado “El conflicto sobre la Comunión es realmente sobre el abaratamiento de la gracia de Dios”, se enfoca en algunos comentarios de un famoso pastor luterano asesinado por los nazis por su fe y testimonio cristianos, y luego afirma:

Los obispos malteses, es decir, católicos, en sus “Criterios para la aplicación del Capítulo VIII de Amoris Laetitia”, publicado a principios de enero, escribió sobre “restricciones condicionantes”, “circunstancias atenuantes” y “situaciones complejas” antes de concluir que para algunas parejas en “situaciones irregulares” la “elección de vivir ‘como hermanos y hermanas’ se vuelve humanamente imposible… No solo podría ser “imposible”, sino que también podría “dar lugar a un daño mayor”, una referencia a la nota al pie 329 de la exhortación del Papa Francisco. (La nota al pie hace un mal uso de un pasaje de Gaudium et spes sobre el matrimonio sacramental al aplicarlo incorrectamente a situaciones “irregulares”).

El arzobispo Scicluna de Malta, entrevistado sobre los “Criterios”, dijo que ni Francisco ni los obispos malteses estaban ofreciendo “descuentos del Evangelio del amor y el matrimonio” o una forma de gracia barata. No, insistió, tanta laxitud es un escándalo “porque estáis abaratando la gracia y siendo también tropezadero para quien se esfuerza por ser fiel…” Dicho esto, añadió, “pero luego está también la escándalo de quién es blanco o negro. El mundo es mucho más complicado que esto”.

¿Lo es? ¿En qué momento, exactamente, la vida moderna se volvió tan complicada y compleja que la gracia –que, según el Catecismo, es “participación en la vida de Dios” y que “nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria”– no puede superar debilidades, pasiones y pecados? Una cosa es reconocer los diversos factores –incluyendo el pleno conocimiento y el consentimiento deliberado– involucrados en el pecado mortal, pero otra muy distinta es indicar que la decisión de permanecer en una relación objetivamente adúltera puede ser necesaria, como si tal acto no fuera a destruir la vida de gracia. Como señaló Juan Pablo II en su Exhortación apostólica postsinodal de 1984 sobre la penitencia y la reconciliación, cuando “una persona, a sabiendas y voluntariamente, por cualquier motivo, elige algo gravemente desordenado… tal elección ya incluye el desprecio de la ley divina, el rechazo de la voluntad de Dios”. amor por la humanidad y por toda la creación; la persona se aleja de Dios y pierde la caridad”. …

Para escuchar a algunos católicos, podrías pensar que la esencia de la fe es el amor romántico, la satisfacción sexual y la felicidad temporal. Para muchos, al parecer, el horizonte se ha allanado, lo sobrenatural ha sido sacrificado y el objetivo final se ha olvidado. En el proceso, la gracia se ha abaratado. Muchos católicos, creo que es seguro decirlo, creen que el “amor” y los “mandamientos” están en oposición, aunque el apóstol Juan declara lo contrario: “Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son gravosos… Todos los que guardan sus mandamientos permanecen en él, y él en ellos”. (1 Juan 5:3; 3:24).

Lea todo el ensayo sobre el del heraldo sitio.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba

Bloqueo de anuncios detectado

Debe eliminar el BLOQUEADOR DE ANUNCIOS para continuar usando nuestro sitio web GRACIAS