Secretario de Benedicto XVI celebró Misa por todos los enfermos

Roma, 19 de enero. 21/09:35 (ACI).- El secretario personal de Benedicto XVI, monseñor Georg Gänswein, peregrinó desde Roma hasta el Santuario del “Santo Velo”, en Manoppello, para festejar la Misa solemne del domingo “Omnis terra ”.

El Santuario del “Velo Sagrado” se encuentra en Manoppello, en la región de Abruzzo, en el centro de Italia.

Monseñor Gänswein presidió una eucaristía solemne el domingo 17 de enero, que ofreció “por todos los enfermos y por los que sufren en la tierra bajo la mirada misericordiosa de Cristo”.

En su homilía, el arzobispo alemán agradeció a los Monjes Menores Capuchinos por poder celebrar la Misa con motivo del domingo “Omnis terra”, que recuerda en el momento en que el Papa Inocencio II, en 1208, salió en procesión desde el Vaticano hasta el Hospital Santurrón Spirito. con la imagen del rostro de Cristo que se adora en el Santuario de Manoppello.

En este monasterio se mantiene un viejo icono que, según la tradición, sería una reproducción del velo de la “Verónica” que muestra el rostro de Cristo.

En este sentido, el arzobispo Gänswein reconoció que “pese a todos los óbices que expone el coronavirus” fue para él “una gran alegría” ir de Roma a Manoppello “donde, gracias a la pandemia, los peregrinos no pueden venir ahora mismo”.

En cuanto a la expresión “Omnis terra” -toda la tierra-, el secretario de Benedicto XVI destacó que hablamos de “una situación de hoy deslumbrante” porque “toda la tierra se ve de repente conminada por un virus invisible: todos y cada uno de los continentes, todas las etnias, todas las naciones y religiones, realmente todos y cada uno de los hombres de la tierra, jóvenes y viejos! Es toda la tierra la que de repente teme la patología y la muerte”.

Además de esto, monseñor Gänswein recordó en el momento en que Benedicto XVI visitó Manoppello, el 1 de septiembre de 2006, “el primer Papa tras mucho más de 400 años”.

En aquella ocasión, el Papa Benedicto XVI pasó un largo rato en oración totalmente solo y luego indicó a los peregrinos reunidos en los aledaños que “todos procuramos la cara del Señor”.

“Buscar el rostro de Jesús debe ser el deseo de todos y cada uno de los cristianos”, dijo Benedicto XVI en 2006, aseverando que ese era el sentido de su visita a Manoppello, “juntos buscamos entender cada vez mejor la cara del Señor y el rostro del Señor haurimos esta fuerza de amor y paz que también nos muestra el camino de nuestra vida”.

En este sentido, Benedicto XVI señaló que “quien halla a Jesús, que se deja atraer por él y está dispuesto a seguirlo hasta el sacrificio de su historia, experimenta en lo personal, como lo hizo en la cruz, que sólo el ‘grano de trigo’ que se echa a la tierra y muere, da ‘mucho fruto’”.

Luego, Benedicto XVI destacó a los curas en aquella ocasión que si en ellos estaba impresa la santidad del rostro de Cristo, “asimismo los fieles encomendados a tu precaución van a ser contagiados y transformados por él”, por lo que solicitó a los seminaristas que no “dejen no les atraiga otra cosa que Jesús y el deseo de ser útil a su Iglesia” a fin de que todas sus ocupaciones “sea un reflejo aparente de la bondad y la clemencia divinas”.

Publicado originalmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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