Sacerdote explica por qué San José es la “sombra” de Dios Padre

PARANA, 11 mar. 21/02:00 pm (ACI).- Sacerdote argentino Leandro Bonnin, autor de libros sobre espiritualidad católica, estudió la carta apostólica cuerda patria para argumentar por qué San José, el padre adoptivo de Jesús, era un “padre en la sombra” o la “sombra de Dios Padre”.

El martes 8 de diciembre de 2020, el Papa Francisco publicó su Carta Apostólica cuerda patriacon la que convocó el Año de San José para conmemorar el 150 aniversario del decreto ¿Quien es Dios? del Santo Pío IX, quien declaró al padre adoptivo de Jesús como beato patrón de la Iglesia Universal.

En una carta mandada a ACI Prensa, la agencia en español del grupo ACI, con motivo del Año de San José, el p. Bonnin comentó el punto siete de la carta apostólica. Dijo que la palabra “sombra” utilizada por el Papa Francisco acepta múltiples interpretaciones para la persona de San José.

“José es un icono aparente, humano y sensible del amor infinito que Jesús recibe del Padre Eterno desde toda la eternidad. Como resulta lógico, no puede igualar a la Primera Persona de la Trinidad en su infinitud, pero puede encarnar -humanamente- sus atributos y perfecciones, por medio de su fuerza sosiega que protege, su amor fiel que inspira seguridad, su bondad sobreabundante que estimula el bien . .

El sacerdote de la Arquidiócesis de Paraná (Argentina) indicó que en las Sagradas Escrituras “la sombra evoca protección del sol abrasador del desierto, y por eso es imagen de una presencia incesante que acompaña a todas partes, resguardando de todo cuanto logre causar daño y perjudicar”.

En el caso de San José, su misión era “proteger al Niño ahora su Madre”. Él “fue una fuerza en el silencio que resguardó los principios de la Redención, que se desarrolló en la fragilidad y la vulnerabilidad”.

Pie. Bonnin añadió que la imagen de José como “la sombra del Padre” está inspirada en el “libro encantador y profundo ‘La sombra del Padre’ (del escritor católico polaco Jan Dobraczyński) que considero una lectura obligada para cualquier persona que desee adentrarse en el corazón de José de forma mucho más profunda”.

São José no buscó importancia y se quedó en la “sombra”

El sacerdote argentino señaló que el Papa Francisco deseó resaltar “de qué manera José es capaz de soportar la tentación de ‘decidir la vida de sus hijos’ y, por contra, ejerce su paternidad con enorme respeto por su independencia y su misión”.

“José supo amar de una forma asombrosamente libre. Jamás se puso a sí mismo en el centro; supo descentrarse, poner a María y a Jesús en el centro de su historia”, fueron las palabras del Papa en cuerda patria.

para el padre Bonnin es “particularmente interesante –y hasta novedosa– la manera en que Francisco charla de la castidad de José”, virtud que considera necesaria para tener la humildad que lo llevó a estar en la “sombra”.

“Esta virtud -entendida al lado de la caridad, molde de todas las virtudes- vuelve posible amar de forma ordenada y sana, con un amor que no genera dependencia y que jamás quiere dominar. Juan Pablo II enseñaba que lo opuesto al amor es el uso, y la castidad preserva -precisamente- del riesgo de ’emplear a el resto’ como elementos por medio de los cuales me ‘promociono’ y me ‘exalto’”, reflexionó.

A la luz de esta reflexión, apunta el sacerdote, “podríamos decir que el momento en que Jesús a la edad de 12 años continúa en el Templo de Jerusalén es un dolor inmenso para San José -imagínense su angustia al procurarlo- pero al al tiempo es la máxima satisfacción que experimentó como padre”.

“La madurez de su Hijo para conocer y abrazar su propia misión (‘atender los asuntos de mi Padre’) fue la mejor ‘medalla’ que José pudo recibir en reconocimiento a su labor de educar”, añadió.

San José ama ordenadamente en la “sombra”

Pie. Bonnin recuerda que en el punto siete de la carta, el Papa Francisco demanda que hoy existe una “incapacidad para amar ordenadamente” gracias a una “actitud narcisista que convierte prácticamente las relaciones humanas en relaciones de poder”.

“La reflexión sobre la castidad que permite un amor ordenado -ni dominante ni dependiente, sino más bien auténtica afirmación del otro en su libre originalidad- es un antídoto preciso contra las tendencias culturales que pueden perjudicar a varios cristianos el día de hoy”, dijo.

Al revés de de qué manera actuó José frente a Jesús y María, el sacerdote argentino se teme que los progenitores se dejen llevar por el “narcisismo”, que podría “llevarlos a dejar de criar hijos para continuar sus proyectos personales de estudio o trabajo; pero también podría producir una manera de tener relaciones con ellos en la que se busca ‘publicitar’ al niño tal y como si fuera un logro mucho más en su currículo”.

“No sería un buen ‘padre’ quien impusiese a sus hijos sus propios sueños -infringidos- o quisiera moldearlos precisamente a su ‘imagen y semejanza’, como una extensión de sí mismos, en detrimento de su identidad original” , comentó.

Además, afirmó que tentaciones muy similares “se muestran en la vida sacerdotal y consagrada” y por ello “es elocuente que el Santo Padre, al hablar de la paternidad en la ‘sombra’, mencione explícitamente a los sacerdotes y obispos”.

La relación entre San José, Jesús y María

Pie. Bonnin aseguró que “José era bello, tanto en cuerpo como en alma”.

“Ciertamente era un hombre lleno de virilidad, que despilfarraba fuerza y ​​producía respeto y admiración, pero no temor. Su fuerza fue la de un río impetuoso que jamás se separó de su curso con crueldad o soberbia, sino siempre ‘dio vida’ durante su paso: la Madre, el Niño y todos los que lo conocieron”, ha dicho.

En este contexto, piensa que “es completamente legítimo pensar que María Muy santa quedó totalmente cautivada por la hermosura del corazón de José, y que su amor virginal de esposa y hermana fue de una intensidad y pureza muy parecidas a las del orígenes”.

“La feminidad de María se hace poco a poco más clara y hermosa en su relación armoniosa con la masculinidad de José, renovando en ambos el diseño original del Creador”, ha dicho el sacerdote.

Por otro lado, el sacerdote argentino señala que “el Niño Jesús admiraba intensamente a su padre José, lo amaba con inocencia, disfrutaba cada minuto que pasaba con él”. “Jesús aprendió a ser hombre contemplando e interactuando con su padre, jugando con él, usando las herramientas del trabajo, aprendiendo a ser hijo, esposo y padre en contacto íntimo”, ha dicho.

Y añadió: “¡De qué forma habrán echado de menos a José tras su muerte! Probablemente su recuerdo habite en sus corazones hasta el día de su ascensión al cielo, y que en la eternidad ambos -Jesús y María- cantarán al Padre con gratitud por haberlo entregado a su Sagrada Familia”.

Al terminar la carta, el P. Bonnin aseguró que en la narración de la Sagrada Familia “se cumple al pie de la letra la ley del Evangelio”: “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla va a ser enaltecido”.

“José eligió la humildad suprema y de ahí que tuvo el mayor respeto por su esposa y su hijo, quienes lo consultaban en todo, lo apoyaban, lo procuraban de manera continua”, añadió.

“En ellos descubrimos el restablecimiento del vínculo sano y ordenado entre hombres y mujeres y entre padres e hijos. En ellos actúa el poder transformador de la felicidad, que ‘hace novedosas todas las cosas’ y deja asimismo a cada familia soñar con la alegría”, concluyó.

Publicado originalmente en Prensa ACI. Traducido y amoldado por Nathália Queiroz.

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