Reflexión para el 1er Domingo de Adviento

Reflexión para el 1er Domingo de Adviento

Tenemos, por delante, un tiempo para reconstruir, para volver a poner nuestra vida según las virtudes teologales: fe, promesa y amor.

ciudad del Vaticano

Dios nos bendice, de nuevo, con las gracias de un nuevo Año Litúrgico y, de nuevo, reviviremos, uno a la vez, los grandes secretos de la Vida de Jesucristo a favor de nuestra redención.

La Iglesia lo empieza transcurrido el tiempo de Adviento, la preparación a la venida determinante de Jesús y también la celebración de la espera de su Santa Navidad.

En este domingo, primero de Adviento, la liturgia nos charla de reconstrucción. Tenemos, por enfrente, un tiempo para reconstruir, para volver a poner nuestra vida según las virtudes teologales: fe, esperanza y amor.

La primera lectura charla del cumplimiento de las promesas de restaurar la justicia y la paz. Charla del surgimiento del descendiente de David, esto es, del Mesías, Príncipe de la Paz. Sin embargo, Dios desea que la acción de Cristo sea completada por sus seguidores que, según la lectura, son designados con el sugerente nombre, con la identidad “El Señor es nuestra Justicia”.

En el Evangelio, la visión apocalíptica del cosmos desea hablarnos de todo el mundo de el día de hoy, donde, a raíz del pecado, se han asentado el desorden, la crueldad y la angustia. Pero el mensaje de la Buena Novedad es la promesa del propio Jesús de un mundo nuevo, que se va a hacer situación con su llegada y la consiguiente liberación de todos sus fieles.

Nuestra postura, mientras que esperamos esta realización, ha de ser la de personas leales a su palabra ya su acción renovadora y definitiva, es decir, cabeza arriba, rechazando los consuelos engañosos y pasajeros. Al final, el Señor indica supervisión y oración. A través de ella seremos capacitados para discernir y, con esto, saber dónde se encuentra la presencia salvadora de Dios.

En conclusión, las lecturas de hoy nos presentan una actitud madura en frente de los inconvenientes de la vida cotidiana. Debe estar marcado por la fe en Jesús, esperando su acción para volver a poner la justicia y la paz. Hasta entonces, tendremos que entrenar la caridad, el cariño y, consecuentemente, esta actitud positiva nuestra va a traer ya la llegada de Jesús, nuestra Justicia.

Esperamos que le gustara nuestro articulo Reflexión para el 1er Domingo de Adviento
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios