Reflexión para el 19º Domingo del Tiempo Ordinario

Reflexión para el 19º Domingo del Tiempo Ordinario

En el Evangelio de este domingo, Jesús se nos presenta como el auténtico maná, el verdadero que ha bajado del cielo y charla de nuestra necesidad de comerlo.

Padre César Agusto 2 Santurrones SJ – Ciudad del Vaticano

La primera lectura de hoy tiene una oración que indudablemente hemos dicho muchas veces, en situaciones de radical cansancio y desánimo: “¡Basta, no puedo más!” El profeta Elías, amargamente perseguido, y ahora, extremadamente agotado por las discusiones y disputas, desea dejar la pelea, dejar la escena. Todo esto porque desafió a la reina Jezabel, que quería eliminar el culto y la fe en Dios.

En esta situación, el Señor le dio la sombra de un árbol, bajo el que encontraba alimento y bajo el cual dormía la siesta, descansando y recobrando sus energías. Al despertar, Dios le afirma que su misión no ha terminado y que tiene una larga labor por enfrente. Elías, confiado, prosiguió adelante y, guiado por Dios, llegó al monte Horeb, Sinaí.

Dios no abandonó a su profeta, sino lo alimentó con un alimento misterioso que lo robusteció a lo largo de este sendero y lo hizo llegar al rincón del acercamiento.

Nosotros asimismo disponemos una misión en la vida. No obstante, los incidentes del día a día, las sorpresas negativas y otras molestias pueden quitarnos el gozo de vivir, pero Dios vela por nosotros y desea que cumplamos nuestra tarea de forma integral. Para ello asimismo nos ofrece un alimento misterioso y divino.

Miremos el Santurrón Evangelio de este domingo. En él, Jesús se nos presenta como el auténtico maná, el verdadero que ha bajado del cielo y charla de nuestra necesidad de comerlo. No tenemos la posibilidad de anticipar y ver la dimensión eucarística allí. En este punto Jesús solo tiene relación a la necesidad de absorber su persona. En su integridad, al admitirlo como don del Padre. Poner en práctica el Evangelio es comer la Palabra del Cielo.

La segunda lectura, un extracto de la Carta de Pablo a los Efesios, nos solicita que eliminemos de nuestra vida todo cuanto sea “amargura, irritación, furia, chillidos, insultos” y, al tiempo, integrar la compasión, el perdón recíproco, la imitación de Dios.

No obstante, esto sólo va a ser viable si nos nutrimos de la Palabra de Dios, asimilados en el encuentro con Él, en la oración, en la reflexión, en la meditación. Entonces tendremos la fuerza para enfrentar todas las contradicciones que la vida nos sugiera. Nutridos del Señor, siempre y en todo momento transmitiremos seguridad, paz, credibilidad y vamos a ser presentes del poder de Dios, que es soberano sobre cualquier mal.

Esperamos que le gustara nuestro articulo Reflexión para el 19º Domingo del Tiempo Ordinario
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios