Reflexión para el 17º Domingo del Tiempo Ordinario

Reflexión para el 17º Domingo del Tiempo Ordinario

La reflexión de este domingo está inspirada en el Evangelio de San Juan 6,1-15.

Padre Cesar Augusto – Ciudad del Vaticano

Para los que aseguran que la religión debe ocuparse solo del espíritu, debe asombrar el tema de este domingo, donde en la primera lectura y en el Evangelio se multiplica el pan para que todos coman bien. A propósito, en la Sagrada Escritura, el verbo “comer” hace aparición prácticamente mil ocasiones, al tiempo que “rezar” sólo unas cien.

En la primera lectura, el profeta Eliseo no admite comer, en situación de escasez, incluso de hambre, los 20 panes que le trae un devoto de otro sitio. Le dice a este buen hombre que lo distribuya a sus cien seguidores. El benefactor dice que es realmente difícil, que el pan es poco y los oyentes son cinco veces mucho más. Eliseo manda, confiando en la Palabra de Dios que le habla. “El hombre repartió y hubo mucho más” nos comunica la Sagrada Escritura.

En aquel tiempo sucedió esto, y otras señales semejantes, a fin de que el pueblo confiara solamente en Dios y no en los ídolos. Dios está preocupado por nuestras pretensiones materiales, pero quiere nuestra cooperación.

De ahí la multiplicación de lo traído, el ahínco físico de los que trabajaban, la solicitud de los que lo traían y la generosidad y la fe del profeta, que no retuvo para sí el don, sino que enseñó al hombre a compartir lo que Dios había desarrollado para él. todos

La actitud de Eliseo hace a Dios veraz y no mentiroso, ya que el Señor había dicho “Comerán y aún sobrará”.

Se dice que San Vicente de Paúl, al llegar a la localidad donde se encontraba destinado como párroco, presenció la desaparición de una señora y fue sancionado por haber dejado a su pequeña hija. Después del entierro preguntó a la población muy pobre quién tenía más hijos y apareció una madre con sus cuatro hijos. Entonces São Vicente le entregó a la pequeña huérfana y añadió, aproximadamente de esta manera: “quien tiene menos bienes y mucho más hijos, sabe compartir y recibe al nuevo miembro como una bendición”.

En el Evangelio, al organizar a la multitud que se siente, Jesús quiere decir que todos son ciudadanos libres, en tanto que los esclavos no se sentaban a comer. Mucho más aún, el plan de Jesús no enseña primero a amontonar y luego a comunicar, sino más bien a comunicar lo que cada uno tiene, para que todos estén satisfechos.

Esta es la auténtica Eucaristía, don de Dios, socia al esfuerzo de la gente, con vistas al compartir, la fraternidad y la igualdad.

Y la Carta de Pablo a los Efesios nos dice que hay “un Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, obra por todos y permanece en todos”.

Que nuestro testimonio de opinar en el único Dios verdadero nos lleve a meternos las manos en los bolsillos y comunicar todo cuanto recibimos o producimos porque todo lo recibimos de Él para comunicar, para ser hermanos y hermanas.

Esperamos que le gustara nuestro articulo Reflexión para el 17º Domingo del Tiempo Ordinario
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios