Primera Misa de Ordenación de Fray Vanderley

La celebración de las primicias de Fray Vanderley, conmemorada el 25 de marzo, quinto domingo de Cuaresma, estuvo marcada por la fuerte emoción expresada en sus lágrimas de alegría y gratitud. Junto a él toda la asamblea, conmovida y con un profundo espíritu de oración, participó activamente en toda la celebración, llenando la iglesia con los hermosos cánticos entonados por todos, fue llevado al altar por 2 pequeños vestidos de San Francisco y Santa Clara, que cantó y repitió con toda la asamblea el hermoso canto: “Si deseas servir a Dios, haz escasas cosas, pero hazlas bien”.

Aun al comienzo de la celebración, la imagen de Nossa Senhora da Penha fue traída al altar por damas de la Pastoral da Acolhida, con la madre de Fray Vanderley, doña Mariazinha, al frente de la procesión. En ese momento, de nuevo toda la reunión se conmovió hasta las lágrimas, puesto que las dos madres del nuevo sacerdote estaban presentes en este momento tan único en su historia y sosiegas, sin dejar de enseñar, sin embargo, la inmensa emoción y alegría de ella. corazón.

Como predicador de su primera misa, fray Vanderley invitó a su amigo y fraile capuchino fray Iduino Poubel de Moraes, quien sencillamente y profunda nos asistió a acoger mejor el Evangelio del día, realizando un paralelo con el ministerio que fray Vanderley se encontraba agradable Fray Iduino recordó a todos que “como el grano de trigo, el sacerdote debe dedicar toda su vida a que haya muchos frutos, siendo necesario tomar cada día la cruz del rastreo de Jesucristo y actualizar su sí en cada instante”.

Tras la Comunión, Fray Vanderley recibió como regalo una cruz de San Damião, ofrecida por 2 jóvenes vestidos de San Francisco y Santa Clara, haciendo de esta celebración un instante marcadamente franciscano.

Al final, fray Paulo Pereira, guardián y párroco, llamó al altar a todos los hermanos que estuvieron en misión a lo largo de la semana misionera vocacional, tal como a todos los laicos y laicas de las comunidades que los acompañaron y prepararon todo con tanto esmero. . Fray Paulo agradeció a todos el compromiso y la generosidad con la que toda la parroquia se había movilizado a fin de que todo transcurriese de la mejor forma viable. Asimismo animó a todas las familias a comprometerse y rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

Después de la celebración eucarística, todos los invitados se dirigieron al Emprendimiento Santa Clara, donde nos esperaba un exquisito almuerzo preparado por los feligreses y por nuestro hermano Fray James Gomes Neto. Bajo la refrescante sombra del patio al aire libre, todos y cada uno de los convidados, amigos y familiares de Frei Vanderley lograron socializar y compartir una comida, que incluía postres y paletas de frutas.

De todos modos, de nuevo nos dimos cuenta de cuánto el sí de un hermano es capaz de generar tantas bendiciones y gracias en la vida de las personas. Que el Señor prosiga bendiciendo la novedosa misión de fray Vanderley y que continúe siendo instrumento de paz y de bien en la vida de tantas personas, en especial de las mucho más pobres y necesitadas.

Fray Diego Atalino de Melo