¿Podría el cardenal Cupich ocupar un puesto en el Vaticano?

Vaticano, 05 feb. 21/12:30 horas (ACI).- El Papa Francisco recibió el pasado 30 de enero al Cardenal Blase Cupich, Arzobispo de Chicago (Estados Unidos), quien se encontraba en Roma para una reunión de la Congregación para los Obispos de la que es miembro.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede no dio datos sobre el encuentro y se limitó a informar que se efectuó la audiencia. Ciertos medios especularon que era para emprender lo ocurrido 10 días antes, cuando el cardenal criticó públicamente el comunicado oficial de los obispos estadounidenses el día de la toma de posesión del presidente Joe Biden.

Sin embargo, fuentes en Roma han correcto a la CNA, la agencia en lengua inglesa del Grupo ACI, que el cardenal Cupich no se reunió con el Papa para hablar de esto, sino de lo que podría suceder más adelante próximo: el cardenal Blase Cupich podría substituir al cardenal Marc Ouellet como Prefecto de la Congregación para los Obispos.

Según una fuente, el papa Francisco está “considerando con seriedad hacer un nombramiento sorpresa, un obispo de las periferias” para reemplazar al cardenal Ouellet, uno de múltiples jefes de dicasterio que alcanzó la edad de jubilación.

La misma fuente mencionó que el candidato más probable es el obispo de Chiclayo (Perú), monseñor Robert Francis Prevost, misionero agustino, nativo de Chicago, que pasó buena parte de su vida pastoral en el norte del país sudamericano antes de ser nominado, en 2015, en la diócesis que hoy día dirige. El Papa Francisco también lo nombró integrante de la Congregación para los Obispos en noviembre de 2020 y se encuentra dentro de los pocos integrantes que no es cardenal.

No obstante, una fuente mencionó que el Papa había llegado a entender más al cardenal Cupich debido a su perfil más alto y al “mensaje que daría su ascenso sobre el género de obispos que desea para la Iglesia”.

La primordial compromiso de la Congregación para los Obispos es supervisar la selección y el ascenso de los obispos. Asimismo tiene que ver con la creación o supresión de diócesis, tal como con la preparación y contestación a las visitas ad limina que los obispos de todos y cada uno de los países hacen a Roma.

El Prefecto de la Congregación para los Obispos no posee poder ilimitado para nombrar obispos. Este proceso empieza con una secuencia de consultas a nivel local, consecutivas de una recomendación llevada a cabo por el nuncio apostólico. Luego se prepara un expediente, normalmente elaborado por los gobernantes del Dicasterio, y discutido entre todos y cada uno de los integrantes bajo la presidencia del prefecto.

El proceso puede regresar al Nuncio Apostólico si no se encuentra un candidato adecuado. Por último, se muestran uno o mucho más nombres al Santurrón Padre, quien decide quién va a ser el futuro obispo.

No obstante, el Prefecto de la Congregación ejerce una gran predominación, dijo una fuente a CNA.

“El prefecto de la Congregación para los Obispos no solo tiene un papel importante en el desarrollo (de nombramiento de obispos), sino que es uno de los pocos miembros de la Curia Romana que se reúne de manera regular con el Beato Padre, casi todos cada sábado”, dice la fuente. explicado. .

El perfil del cardenal Blase Cupich

Sacerdote incardinado en su archidiócesis natal de Omaha, en el estado de Nebraska (Estados Unidos), Blase Cupich fue nombrado en 1998 para suceder al arzobispo Converses Chaput, en la diócesis de Rapid City, en el estado de Dakota del Sur.

El Papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Spokane en 2010 y en 2014 el Papa Francisco aceptó la renuncia del cardenal Francis George como arzobispo de Chicago y nombró a Cupich como su sucesor.

La carrera episcopal del cardenal Cupich no estuvo exenta de polémicas. En Rapid City, antes que el Papa Benedicto XVI lanzase la posibilidad de celebrar Misa en latín sin el permiso del obispo, entonces el Obispo Cupich prohibió que los niños recibieran la Primera Comunión en estas Misas.

No se sabe de qué forma el entonces obispo de Spokane llamó la atención del Papa Francisco, pero es obvio que el Papa lo apoyó velozmente. En 2015 lo nominó para formar parte en el Sínodo de los Obispos, aunque la Conferencia Episcopal de América del Norte (USCCB) no lo escogió para participar.

En el Sínodo, el Cardenal Cupich apoyó la discutida propuesta de dar la Comunión, bajo determinadas circunstancias, a los divorciados vueltos a casar. Tras el Sínodo, la exhortación apostólica Amoris laetitia generó una secuencia de críticas y confusiones en relación a lo que se percibía como falta de claridad sobre el tema.

En 2016, el Papa Francisco lo nombró miembro de la Congregación para los Obispos, una designación que fue vista como una directiva para reemplazar al cardenal estadounidense Raymond Burke, cuya membresía en el dicasterio no fue renovada.

Poco después, ese año, Cupich fue creado cardenal. El Papa le confió instantaneamente múltiples tareas, expresando abiertamente su apoyo a sus posiciones teológicas y pastorales.

Solicitó al cardenal Cupich de manera especial que diera a comprender y promocionara la exhortación apostólica Amoris laetitia nos Estados Unidos.

Sin embargo, su popularidad con el Papa Francisco nunca se vio reflejada en la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), donde participó en varias comisiones, pero siempre y en todo momento perdió en selecciones o proposiciones esenciales.

Según fuentes consultadas por CNA, si el cardenal Cupich se transforma en prefecto de la Congregación para los Obispos, el obispo de San Diego, monseñor Robert McElroy, que cumplirá 67 años el próximo 5 de febrero, va a ser el candidato a nuevo arzobispo de Chicago.

Anunciado inicialmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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