Papa: la Palabra de Dios es vida, no endurece el corazón

Papa: la Palabra de Dios es vida, no endurece el corazón

El Papa Francisco señaló tres expresiones que pueden ayudar a comprender la actitud del cristiano de corazón cerrado: “dureza”, “obstinación” y “seducción”.

Gabriella Ceraso – Localidad del Vaticano

“Mirad, hermanos, que no se halle en ninguno de vosotros un corazón perdido por la incredulidad, que le lleve a apartarse del Dios vivo.” Esta observación contenida en la Carta a los Hebreos, tomada de la Primera Lectura, inspiró la homilía del Papa Francisco mientras que festejaba la Misa esta mañana (17/01) en la capilla de Casa Santa Marta.

Todos y cada uno de los integrantes de la comunidad cristiana, ha dicho el Pontífice, curas, monjas y obispos, corren el riesgo de tener un corazón endurecido. Pero, ¿qué significa esta observación para nosotros?

El Papa señaló tres expresiones, siempre y en todo momento tomadas de la Primera Lectura, que nos pueden ayudar a comprender: “dureza”, “obstinación” y “seducción”.

Escucha el informe con la voz del Papa Francisco

Cristianos cobardes, sin valor para vivir

Un corazón embrutecido es un corazón “cerrado”, “que no quiere medrar, se defiende, se encierra”. En la vida, esto puede suceder por varios factores, por poner un ejemplo, un “mal fuerte”, porque “los golpes endurecen la piel”, apuntó Francisco. Les pasó a los discípulos de Emaús y también a Tomás. Y quien continúa en esta actitud negativa es “frágil”, y un “corazón frágil es perverso”:

Podemos cuestionarnos: ¿tengo un corazón duro, tengo un corazón cerrado? ¿Dejo crecer mi corazón? ¿Tengo miedo de que se expanda? Y creces siempre con las pruebas, con las dificultades, creces como crecemos todos los pequeños: aprendemos a caminar cayendo, de gatear a caminar ¡cuántas veces caemos! Pero uno crece con dificultades. Dureza y también cierre. Pero quién continúa en este… “¿Quiénes son, Padre?” Son los pusilánimes. La pusilanimidad es una mala actitud en los cristianos, les falta valor para vivir. Cierra…

cristianos testarudos

La segunda palabra es “obstinación”: “anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca” está escrito en la Carta a los Hebreos y es la acusación que hace Esteban a quienes lo lapidarán. La obstinación es “terquedad espiritual”: un corazón obstinado – explicó Francisco – es “rebelde”, es “terco”, está cerrado en su pensamiento, no “abierto al Espíritu Santurrón”. Es el perfil de los “ideólogos”, también orgullosos y soberbios:

La ideología es una obstinación. La Palabra de Dios, la gracia del Espíritu Santurrón, no es ideología: es vida que les hace crecer, seguir y también abrir el corazón a los signos del Espíritu, a los signos de los tiempos. Pero la obstinación también es orgullo, es arrogancia. La terquedad, esa terquedad que hace mucho daño: cerrados de corazón, duros -primera palabra- son los cobardes; los testarudos, los obstinados, como afirma el artículo, son los ideólogos. ¿Pero tengo un corazón obstinado? Todo el mundo piensa. ¿Puedo percibir a otra gente? Y si pienso diferente, decir: “Pero yo pienso de esta forma…” ¿Soy capaz de dialogar? Los tozudos no dialogan, no saben, por el hecho de que siempre se defienden con ideas, son ideólogos. Y las ideologías, ¡cuánto daño hacen al pueblo de Dios, cuánto daño! Pues cierran la actividad del Espíritu Beato.

Cristianos esclavos de la seducción

La última palabra sobre la que piensa el Papa es “seducción”, la seducción del pecado, obra del demonio, el “gran seductor”, “un gran teólogo, pero sin fe, con odio”, que quiere “ingresar y dominar ” el corazón y sabe cómo llevarlo a cabo. De este modo, concluye el Papa, un “corazón perverso es aquel que se deja vencer por la seducción y la seducción transporta a la obstinación, al cierre y a muchas otras cosas”:

Y con la seducción o te transformas y cambias de vida, o tratas de hacer acuerdos: un poco aquí y un poco allá. “Sí, sí, prosigo al Señor, pero me agrada esta seducción, pero un poco…” Y empiezas a vivir una doble vida cristiana. Para utilizar la palabra del enorme Elías al pueblo de Israel en ese momento: “Cojeáis de ámbas piernas”. Cojear con las piernas, sin tener una estable. Es la vida de coaliciones: “Sí, soy católico, prosigo al Señor, sí, pero a este lo dejo entrar…”. Y también los tibios, los que siempre y en todo momento hacen acuerdos: los cristianos del pacto. Con mucha frecuencia hacemos esto: el pacto. En el momento en que el Señor nos enseña el sendero, asimismo con los mandamientos, con la inspiración del Espíritu Santo, pero me gusta otra cosa y busco el camino para caminar sobre dos carriles, cojeando de 2 piernas.

La invocación final del Papa es que el Espíritu Santo nos ilumine para que absolutamente nadie tenga un corazón perverso: “un corazón duro, que lleva a la pusilanimidad; un corazón terco que les transporta a la rebelión; un corazón seducido, esclavo de la seducción, que lo transporta a un cristianismo de coalición”.

Esperamos que le gustara nuestro articulo Papa: la Palabra de Dios es vida, no endurece el corazón
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios