Papa Francisco: busquemos el contagio del amor,

Papa Francisco: busquemos el contagio del amor,

Papa Francisco: busquemos el contagio del amor, transmitido de corazón a corazón

El Papa Francisco escribió el prefacio del libro editado por el cardenal Walter Kasper “Comunión y esperanza”. Sé testigo de la fe en tiempos del coronavirus. Francisco recuerda que la pandemia “es un tiempo de prueba y decisión a fin de que tengamos la posibilidad orientar nuestra vida hacia Dios de forma renovada

Novedades del Vaticano

El Papa Francisco escribió el prefacio del libro “Comunión y promesa”. Testimonio de la fe en tiempos del coronavirus organizado por el cardenal Walter Kasper y el sacerdote palotino George Augustin. Anunciado por Libreria Editrice Vaticana – Dicasterio para la Comunicación, como indica el subtítulo, la obra del cardenal presidente retirado del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y del sacerdote palotino que fundó y dirige el instituto que lleva el nombre de su compatriota cardenal, recopila aportes sobre cómo para “testimoniar la fe en tiempos del coronavirus”. A continuación se expone el Prefacio escrito por el Papa Francisco.

“La crisis del coronavirus tomó a todos por sorpresa como una tormenta repentina, mudando repentinamente nuestra vida familiar, nuestro trabajo y la vida pública en todas unas partes del mundo. Varios lloran la desaparición de familiares y amigos cercanos. Muchas personas se encuentran en adversidades financieras o perdieron sus trabajos. En múltiples países, precisamente en Semana Santa, principal solemnidad de la cristiandad, no ha sido viable festejar la Eucaristía de manera comunitaria y pública y recibir la fuerza y ​​el consuelo de los sacramentos.

Esta dramática situación puso en evidencia toda la puerta de inseguridad, incongruencia y necesidad de redención en nosotros los hombres y puso en entredicho muchas certezas en las que nos apoyamos en nuestra vida cotidiana para nuestros proyectos y proyectos. La pandemia expone cuestiones escenciales sobre la felicidad en nuestra vida y el tesoro de nuestra fe cristiana.

Dios, nuestro acompañamiento y nuestra misión

Esta crisis es una señal de alarma para pensar sobre dónde están las raíces más profundas que nos afirman en la tormenta. Nos recuerda que olvidamos y también ignoramos algunas cosas importantes en la vida y nos hace reflexionar sobre lo que es realmente importante y preciso y lo que es menos importante o solo en fachada. Es un tiempo de prueba y elección para que podamos orientar nuestra vida hacia Dios, que es nuestro acompañamiento y nuestra misión, de una forma nueva. Esta crisis nos ha demostrado que precisamente en situaciones de emergencia dependemos de la solidaridad del resto y nos invita a poner nuestra vida al servicio de los demás de una forma nueva. Debe hacernos accionar contra la injusticia global para que tengamos la posibilidad despertar y percibir el grito de los pobres y nuestro planeta tan dificultosamente enfermo.

“Contagio” de amor

En la mitad de la crisis del coronavirus, celebramos la Pascua y escuchamos el mensaje pascual de la victoria de la vida sobre la muerte. Esta leyenda subraya que, como cristianos, no debemos dejarnos paralizar por la pandemia. La Pascua nos da promesa, confianza y valor, nos hace más fuerte en la solidaridad. Nos comunica que superemos las rivalidades pasadas y que nos reconozcamos como integrantes de una gran familia que trasciende todas las fronteras y en la que cada uno lleva la carga del otro. El peligro de contagiarnos de un virus debe enseñarnos otro tipo de “contagio”, el del amor, que se transmite de corazón a corazón. Estoy complacido por los muchos signos de disponibilidad para la asistencia espontánea y por el compromiso heroico de los profesionales de la salud, médicos y sacerdotes. En estas semanas sentimos la fuerza que venía de la fe.

ayuno eucarístico

La primera etapa de la crisis del coronavirus, en la que no fueron probables las celebraciones públicas de la Eucaristía, representó para bastantes cristianos un tiempo de lamentable ayuno eucarístico. Muchos han experimentado que el Señor está presente dondequiera que 2 o tres se reúnan en Su nombre. La difusión de las celebraciones eucarísticas a través de los medios de comunicación fue una solución de urgencia por la que muchos agradecieron. Pero la transmisión virtual no puede sustituir la presencia real del Señor en la celebración eucarística. Conque me alegra que en este momento tengamos la posibilidad regresar a la vida ritual normal. La presencia del Resucitado en su Palabra y en la celebración eucarística nos dará la fuerza que se requiere para enfrentar los difíciles inconvenientes que nos esperan tras la crisis.

Mi deseo y promesa es que las reflexiones teológicas contenidas en este libro inspiren la reflexión y despierten en bastante gente una nueva esperanza y una exclusiva solidaridad. Como a los 2 acólitos en el sendero de Emaús, de esta manera más adelante el Señor nos acompañará en el camino con su Palabra y, partiendo el Pan eucarístico, nos afirmará: ‘¡No tengáis temor! Yo vencí la desaparición’”.

La portada del Libro “Comunión y Esperanza. Testimonio de la fe en tiempos del coronavirus”, con prefacio del Papa Francisco

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Esperamos que le gustara nuestro articulo Papa Francisco: busquemos el contagio del amor,
y todo lo relaciona a Dios , al Santo , nuestra iglesia para el Cristiano y Catolico .
Cosas interesantes de saber el significado : Dios