NOTICIAS

Oración para recibir a Jesús Sacramentado: guía completa de preparación y devoción

Jesús Sacramentado, te dirijo estas palabras desde lo profundo de mi corazón, y te pido que me escuches con paciencia y amor. Te adoro en la presencia real de tu Cuerpo y de tu Sangre, y te suplico que, en tu infinita misericordia, me acompañes en cada paso de este camino de fe. Quiero acercarme a ti con reverencia, con fe viva y con una esperanza que no decepciona, porque sé que en ti encuentro la vida eterna y el gozo que no pasa.

Mi Señor, en este momento de oración, te pido que me enseñes a vivir en la verdad de tu entrega. En esta oración para recibir a jesus sacramentado, te digo que deseo prepararme con sinceridad y convicción, para que mi alma se abra a tu gracia que purifica, sana y transforma. Quiero que cada latido de mi pecho sea una respuesta de amor a ti, que te entregas por mí en el Sacramento de la Eucaristía. Haz que este deseo de oracion para recibir a jesus sacramentado se convierta en un compromiso diario de obediencia y de búsqueda de tu voluntad.

Te pido, Padre bueno, que me concedas una fe limpia y un corazón contrito. Que pueda mirar mis fallas con honestidad y, con tu ayuda, arrepentirme para encontrar la paz de la reconciliación. Si tengo algo que confesar, te ruego que me inspires a acercarme a ti con humildad, para recibirte dignamente y sin obstáculo alguno. En este reconocimiento de mis debilidades, pronuncio también la intención de vivir en gracia y de custodiar la gracia que recibo en cada comunión. En esta parte de la oración para recibir a jesus sacramentado, te suplico que me enseñes a valorar cada don que me das, especialmente tu presencia real en la Sagrada Forma.

Quiero avanzar con una preparación auténtica, Señor. Te pido que me guíes a través de esta guía interior que llamo “guía completa de preparación y devoción”, para que mi vida esté ordenada hacia ti. En esta oracion para recibir a jesus sacramentado, te pido iluminación sobre cómo orar, cómo formar hábitos espirituales y cómo vivir la liturgia diaria como una escuela de amor. Ayúdame a entender que la devoción no es un acto aislado, sino una vocación que transforma cada aspecto de mi existencia: mi trabajo, mi familia, mis relaciones, mis decisiones y mis sueños.

Señor de la misericordia, acompáñame en el examen de conciencia que precede a la comunión. Muéstrame, con tu luz, aquello que necesita purificación para que, al acercarme a ti, pueda presentarte un corazón recto. Si hay rencores que me impiden amar plenamente a mis prójimos, te pido que me des la gracia de perdonar y de reconciliarme. Si hay orgullo o apego desordenado, sácalos de mi interior para que sea libre y disponible para ti. En este momento de silencio, sostén mi voluntad para que no postergue lo que debo cambiar, y hazme capaz de decir con verdad: estoy preparado para recibirte.

En la oración para recibir a jesus sacramentado, te pido también por la dignidad de mi cuerpo y de mi alma. Que mi modo de prepararme para la comunión sea un testimonio de respeto y de amor hacia el prodigio de tu presencia. Que el ayuno, la oración, la lectura sagrada y la caridad se conviertan en un solo mosaico que me acerque a ti con sinceridad y humildad. Si se me invita al ayuno eucarístico, ayúdame a entender su sentido espiritual más allá de la rigidez externa, para que no sea un simple gesto, sino una experiencia de purificación y apertura al don divino.

En este viaje de fe, me acuerdo de los demás. Te pido por los enfermos que no pueden acudir a la asamblea de la fe, por los que se encuentran alejados de ti, por los que buscan consuelo en la soledad. Que el don de la Eucaristía, que se realiza en tu presencia real, llegue a sus casas como fuente de sanación interior, como luz en medio de la oscuridad y como fuerza para no desfallecer. Que cada comunión que se celebre en nombre de ti sea una celebración de tu amor que reparte esperanza y vida a todos los que te aman. Y en este sentido, te repito: oracion para recibir a jesus sacramentado, para que tu gracia caiga sobre quienes la necesitan con mayor urgencia.

Padre de bondad, te pido por la santificación de mis sagradas urinejes, por la pureza de mi mirada y por la fidelidad de mi corazón. Que mi deseo de recibirte no sea egoísta, sino un movimiento de entrega a tu voluntad. Que cada encuentro contigo en la comunión fortalezca mi vocación de discípulo misionero, capaz de llevar tu paz a mis hermanos y de servir con gozo a los más necesitados. En esta línea, te imploro por la oración para recibir a Jesús Sacramentado como fuente de fuerzas para vivir en el mundo con integridad y con compasión, manteniéndome fiel a la promesa de ser un instrumento de tu amor en cada circunstancia.

Señor, te pido que la devoción que nace en mi interior se proyecte hacia la vida cotidiana. Que quienes me rodean sientan la presencia de tu amor a través de mis palabras, de mis gestos y de mis acciones. Que el trabajo, la familia, la comunidad y las amistades se conviertan en escenarios de testimonio de tu gloria. Que la humildad de recibirte en la comunión se traduzca en una vida de servicio, donde la santidad no sea un fin oculto sino una vida que invita a otros a acercarse a ti. Restaurame, fortaleceme y haz que mi conducta sea coherente con el tesoro de la Eucaristía que guardo en mi corazón.

En cada paso de este camino, sostén mi fe, Señor. Que no me falte la esperanza, incluso ante las pruebas, y que la caridad sea mi sello definitivo. Quiero que cada encuentro contigo en la Santa Comunión sea una experiencia de renovación profunda, una experiencia de tu amor que me devuelve la dignidad de criatura amada de Dios. Ayúdame a escuchar tu voz en las normas y en la libertad que guían mi vida. Que esta oración para recibir a jesus sacramentado sea una alabanza constante a tu santos sacrificio, una respuesta amorosa a tu entrega y una actitud de fiel silencio ante tu presencia.

Finalmente, te entrego mi día, mi futuro y cada sueño que me acompañe. Que tu gracia me guíe para vivir cada instante con dignidad, para amar sin medida y para servir con alegría a los demás. Que mi vida se convierta en un cántico de gratitud por el don de la salvación que recibimos en tu Cuerpo y en tu Sangre. Que, al acercarme de nuevo a ti, pueda decir con verdad que mi corazón ya está lleno de paz, porque he encontrado en ti al Autor de la vida y al Amigo fiel que nunca abandona a los que te buscan.


Yo confío en tu bondad, Jesús Sacramentado. Confío en tu promesa de estar contigo todos los días, y en la promesa de que quien se acerca a ti recibe vida en abundancia. Que esta oración, humilde y sincera, sea siempre verdadera: deseo vivir para ti y contigo, para que el mundo vea en mi vida la obra de tu amor. Con todo mi ser digo sí a tu gracia y sí a tu voluntad, ahora y por siempre. Amén.

Botón volver arriba