Obispos de Perú piden poner fin a la “limitación excesiva” de

Lima, 20 de marzo. 21/08:00 am (ACI).- La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) envió una carta al presidente de la República, Francisco Sagasti, pidiéndole que corrija la “excesiva restricción” de aforo para los templos, establecida para enfrentar la segunda ola de la pandemia de Covid-19.

La carta es representando a todos los obispos del Perú y de los católicos del país y está firmada por la Presidencia de la CEP.

“Nos dirigimos a usted (…) para pedir su intervención a fin de corregir los criterios establecidos para la participación de los leales en las medidas que se están tomando en las provincias y zonas del país gracias a la pandemia”, indica la carta mandada el 17 de marzo.

A causa de la segunda ola del coronavirus y el colapso del sistema sanitario en distintos puntos del país, el presidente Sagasti anunció una secuencia de medidas, como la clasificación de las regiones en tres niveles: alta, muy alta y extrema, según a la gravedad de la pandemia.

Para las regiones clasificadas como extremas, se prohibió la apertura de iglesias y sitios de culto. Sin embargo, se deja el 20% del aforo en tiendas, centros comerciales, galerías, tiendas departamentales, y el 30% para áreas interiores con ventilación en sitios de comidas y el 30% para áreas exteriores.

En un nivel muy alto, las iglesias y los sitios de culto tienen la posibilidad de alcanzar el 20 % de su aptitud, al tiempo que las tiendas, los centros comerciales, las galerías y los grandes almacenes tienen la posibilidad de alcanzar el 30 % de su aptitud. También, los restaurantes y similares podrán tener un aforo del 30% en el interior y del 40% en el exterior.

En el nivel prominente, las iglesias tienen la posibilidad de lograr el 30% de su aptitud, mientras que las tiendas en general alcanzan el 40%.

El 12 de octubre de 2020, los obispos de Perú publicaron el “Protocolo de Actividades Religiosas de la Iglesia Católica en tiempos de pandemia”, que antes fue coordinado con el Ministerio de Salud, y que fué aplicado en cada jurisdicción eclesiástica con las adecuaciones primordiales velar por la salud de los fieles que forman parte en las ocupaciones religiosas.

La carta del 17 de marzo de la CEP asegura que fue gracias al mencionado protocolo que “no se asentaron contagios por la participación en estas actividades religiosas”.

Tras “haber demostrado que el cumplimiento de nuestro Protocolo garantiza las condiciones sanitarias”, dice la CEP, “tenemos en cuenta excesiva la limitación de aforo para los santuarios establecida en las categorías que el Ministerio de Sanidad diseñó para el control de esta pandemia”.

Los obispos peruanos expresaron que la limitación “excesiva” es aún mucho más evidente en el momento en que “establecen mayores escenarios de capacidad para otros ámbitos de la vida social, aunque el movimiento de personas es mucho mayor que en los santuarios donde los leales participan en ocupaciones religiosas sin bastante movimiento”. .

La CEP expresó su preocupación porque en Semana Santa, del 28 de marzo al 3 de abril, “muchos fieles se limitarían a manifestar libremente su fe, si bien están prestos a cumplir con todos los protocolos sanitarios adecuadamente establecidos”.

Ante la situación expuesta, los obispos solicitaron al presidente Sagasti “su intervención instantánea a fin de que esto se corrija” y propusieron que el aforo en las iglesias de las ciudades con nivel de alerta extrema sea del 20%.

En ciudades con alerta altísima 30%, y en ciudades con alerta alta 40%.

“Pensamos que esta petición es de estricta justicia y en nada afectaría los encomiables sacrificios que hizo el Estado Peruano para enfrentar esta pandemia, con lo que solicitamos su más rápida intervención, a fin de que este nuevo nivel de aptitud entre en vigencia en Santa Semana.”, expresó la CEP.

En su carta, los obispos afirmaron que tienen la obligación de “transmitir el sentir de una cantidad enorme de leales católicos que se sienten atacados en su derecho fundamental a ejercer adecuadamente el derecho a la independencia religiosa y de culto, limitando el acceso a la Eucaristía y al ejercicio de la espiritualidad”. mediante su participación activa en la misma, dada la permisividad en el ejercicio de otras ocupaciones” que “no están configuradas en nuestra Constitución Política como derechos escenciales”.

“De esta manera, nos preguntamos: ¿De qué forma pueden limitar los derechos escenciales protegidos por nuestra Constitución en el momento en que, de todos modos, dejan otros que no lo son? Pedimos que se aclare esta contradicción, o sea, la resolución de imponer un aforo completamente reducido frente a las comodidades concedidas para el ejercicio de ocupaciones económicas”, agregaron.

Para la Charla Episcopal Peruana “no se justifica mantener cerrados los templos, ya que se mantienen abiertos los mercados” y otros establecimientos comerciales, “donde se reúne muchas personas y hay un prominente índice de movimiento”.

También recordaron que la apertura de iglesias “implica necesariamente mantener a los fieles en un ambiente controlado y a distancia, sin moverse, actividad aplicada, por servirnos de un ejemplo, en la ejecución del Acto Litúrgico”.

“Así mismo, se prueba que, en contraste a los restaurantes, centros comerciales, cines y otros sitios de esparcimiento, la gente asiste a las capillas y parroquias a rezar y no a conversar”, agrega la carta.

Al final, la CEP aseveró que “es considerablemente más fácil controlar el orden y el distanciamiento social de los fieles dentro de los templos” que en otro lugar.

“Es requisito velar por el cumplimiento de lo preparado en el artículo 50 de la Constitución Política, ya que corresponde al Estado peruano colaborar con la profesión activa de fe y la asistencia espiritual de los fieles”, añade la carta.

Verifique también: