Nulidad Matrimonial: Papa pide a obispos procesos ágiles y

Vaticano, 29 de enero. 21/03:23 pm (ACI).- El Papa Francisco pidió el 29 de enero a los jueces del Tribunal de la Rota Romana rememorar su dimensión pastoral y hacer “más alcanzables y diligentes, si cabe, totalmente gratis”, los procedimientos para el reconocimiento de las situaciones de nulidad marital.

Además, el Beato Padre reiteró que en la situacion del desarrollo breve “el obispo es el juez”.

“Volvamos a la verdad: el juez es el obispo. Ha de ser ayudado por el vicario judicial, ha de ser ayudado por el fiscal, debe ser ayudado. Pero él es el juez, no puede lavarse las manos. Y volver a eso que es la realidad evangélica”, ha dicho el Papa con motivo de la inauguración del Año Judicial que tuvo lugar en el Vaticano.

El Santo Padre se refirió a la reforma del proceso canónico para las causas de nulidad del matrimonio instituida en 2015 con la carta apostólica con apariencia de motu proprio “Mitis Iudex Dominus Iesus”, que establecía “una manera mucho más corto de proceso”. para aplicarse “en las situaciones en que la aducida nulidad del matrimonio se apoye en argumentos particularmente evidentes”.

Este motu proprio cuenta, en su producto 14, algunas de las circunstancias que tienen la posibilidad de aceptar tratar la causa de nulidad del matrimonio en la referida sentencia corto, así como: “aquella falta de fe que pueda generar la simulación del permiso o la fallo que establece la intención, la brevedad de la relación conyugal, el aborto buscado para evitar la procreación, la permanencia obstinada en una relación extramatrimonial al mismo tiempo del matrimonio o justo después, el ocultamiento intencional de la esterilidad o de una patología contagiosa grave o de los hijos nacidos de una relación previo o de un encarcelamiento, la causa del matrimonio que es totalmente extraña a la vida conyugal o un embarazo inesperado de la mujer, la violencia física infligida para arrancar el permiso, la carencia de empleo de razón comprobada a través de documento médico”, entre otros muchos.

El Papa ha predeterminado que el juez en tal desarrollo abreviado es nuestro obispo para que no se ponga en peligro “el principio de la indisolubilidad del matrimonio”.

Sin embargo, el Beato Padre lamentó este viernes que tal reforma, “especialmente la del desarrollo breve, haya encontrado y encuentre muchas resistencias”.

“Admito que tras esta promulgación recibí cartas, muchas, no sé cuántas, pero muchas. Prácticamente todos los abogados que perdieron su clientela”, dijo el Papa.

Asimismo, el Santo Padre apuntó “asimismo con dolor: he visto en varias diócesis la resistencia de algún vicario judicial que, con esta reforma, perdió, no sé, cierto poder, por el hecho de que se dio cuenta de que el juez no era él”. , sino más bien el obispo”, advirtió.

Sobre esto, el Papa informó: “Poco tras la promulgación del desarrollo corto, un obispo me llamó y me dijo: ‘Tengo este inconveniente: una chica quiere casarse por la Iglesia; ella ahora se encontraba casada desde hacía ciertos años por la Iglesia, pero la obligaron a casarse pues se encontraba embarazada… Hice de todo, le solicité a un sacerdote que fuera vicario judicial, otro que fuera defensor del vínculo… Y el testigos, los padres aseguran que sí, que fue forzado, que el matrimonio fue nulo. Dígame, Santidad, ¿qué debo hacer?, preguntó el obispo. Y yo le pregunté: ‘Dime, ¿tienes un bolígrafo en la mano?’ ‘Sí’. ‘Firmar. Tú eres el juez, sin ofrecer tantas vueltas’”.

A continuación, el Santurrón Padre exhortó a “cada obispo -constituido por Cristo como padre, pastor y juez de su propia Iglesia- a estar cada vez más abierto al desafío ligado a este tema”, agregando que “hablamos de perseverar con perserverancia y sendero eclesiológico y pastoral necesario para no dejar solo a la intervención de las autoridades civiles a los fieles que padecen juicios que no son admitidos o sufridos”.

“La imaginación de la caridad favorecerá la sensibilidad evangélica frente a las desgracias familiares cuyos personajes principales no se tienen la posibilidad de olvidar”, advirtió.

Además de esto, el Pontífice destacó que “es mucho más urgente que jamás que los ayudantes del Obispo, en particular el Vicario Judicial, los agentes de la Familia Pastoral y, en especial, los párrocos, se esfuercen en ejercer esta diaconía de tutela, cuidado y acompañamiento de los el cónyuge abandonado y eventualmente los hijos, que padecen las decisiones, por justas y legítimas que sean, de nulidad matrimonial”.

“No debemos cansarnos de dedicar toda nuestra atención y precaución a la familia y al matrimonio: aquí invierten una gran parte de su cuidado en el bien de las Iglesias particulares”, pidió el Papa.

De este modo, el Santo Padre dijo que los jueces “deben rezar bastante” con lo que invocó los dones del Espíritu Santurrón para que oren “ante cada resolución que se tome sobre la realidad del matrimonio”.

Finalmente, el Papa expresó su agradecimiento “con la seguridad de que el Tribunal de la Rota Romana, manifestación autorizada de la sabiduría jurídica de la Iglesia, seguirá desempeñando con congruencia su nada simple labor al servicio del plan divino para el matrimonio. y la familia”.

Publicado inicialmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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