“No hay derecho a matar”, dice arzobispo sobre proyecto

Lima, 18 de marzo. 21/07:00 pm (ACI).- “No debemos dejar de reiterar: ¡No existe el derecho a matar, al asesinato, solo existe el derecho a la vida! La vida humana debe ser siempre y en todo momento acogida, protegida y cuidada desde la concepción hasta su término natural”, ha dicho Monseñor José Antonio Eguren, Arzobispo de Piura y Tumbes en el norte del Perú. Con su texto, publicado en el sitio web de la Arquidiócesis el 17 de marzo, el arzobispo Eguren rechazó el proyecto de ley para liberalizar el aborto presentado el 9 de marzo por el partido de izquierda Frente Extenso.

En el artículo, que se titula “No al aborto, defendamos la vida”, el Arzobispo recordó las palabras del Papa. “Como acertadamente denunció el Papa Francisco, ‘¿es justo remover una vida humana para solucionar un problema? No en la religiosidad tratándose de una cuestión humana. ”

Monseñor Eguren denuncia que el proyecto de ley “pretende legalizar el abominable delito del aborto en el Perú. De nuevo se atenta contra la vida de los pequeños por nacer, los peruanos más pobres e indefensos, que no tienen voz para defenderse, ni voto. El niño por nacer es el miembro más pequeño y frágil de la familia peruana”.

El emprendimiento afirma que “la vida humana empieza a partir de la resolución de una mujer de hacer su embarazo”. Para monseñor Eguren, “asegurar que la vida es dependiente de la voluntad de alguien, si bien ese alguien sea la propia madre, es un disparate desde el punto de vista científico y jurídico, además de una falsedad engendrada por una visión ideológica”.

El Arzobispo recordó que la vida comienza con la fecundación y denunció que el proyecto de ley sobre el aborto del diputado Yván Quispe Apaza viola la Constitución Política del Perú, que en su artículo 2 reconoce a la concebida como sujeto de derecho en todo lo que favorece.

El proyecto también “desconoce la patria potestad de los progenitores de familia y su derecho a la educación de sus hijos” garantizado por la legislación, “singularmente en materia de capacitación moral y educación sexual”.

Monseñor Eguren escribió en su comunicado que “en las situaciones de legalizar el aborto por violación o peligro para la vida de la madre tras la decimocuarta semana, básicamente esto equivale a la desprotección total del feto y legalizar el aborto a la carta, por el hecho de que sería basta una declaración de violación o que el embarazo provoque estrés psíquico a fin de que se pueda entrar al aborto en cualquier momento, o sea el homicidio de un individuo inocente”.

El Arzobispo resaltó que “la inmensa mayoría de los peruanos se enfrenta al aborto”, pero que, a pesar de ello, “una minoría local ideologizada que responde a enormes intereses de todo el mundo, en conjunto con ONG que mueven grandes cantidades de dinero, muchas de ellas citadas en el proyecto de ley, buscan imponer leyes que atenten contra la vida y la dignidad de la persona humana”.

“Curiosamente, el emprendimiento de ley presentado es muy afín al aprobado últimamente en Argentina”, apuntó.

La ley aprobada el pasado 30 de diciembre en Argentina permite el aborto hasta las 14 semanas de gestación sin causa alguna, tal como está en el emprendimiento peruano. A partir de las 14 semanas es posible solicitar la violación. Basta que la mujer sea mayor de 16 años y firme una declaración jurada de haber sido violada.

El Arzobispo peruano asimismo lamentó que el emprendimiento del aborto “se muestra en la mitad de la pandemia de la Covid-19 cuando la atención y los esfuerzos de nuestra clase política deben estar enfocados en resolver la dramática crisis sanitaria, económica, política y moral que vivimos. ”

“Estos son los auténticos inconvenientes a resolver. No hay centros de salud bien equipados para conducir la pandemia, oxígeno, camas de UCI, fármacos, pruebas, etc. para salvar la vida de los peruanos enfermos de Covid-19 y si pretenden asignar elementos del sistema de salud para matar?”, preguntó Mons. Eguren.

Según datos oficiales, se asentaron 1.427.064 casos de Covid-19 con 49.330 defunciones en el país. Esto llevó al colapso del sistema sanitario, situación que se ve agravada por la escasez de oxígeno o su prominente costo. Más allá de que la Iglesia Católica impulsa iniciativas como “Respira Perú” para ayudar a las familias y ayudar con el Estado, no es bastante ante las pretensiones actuales.

Para el arzobispo peruano “es una contradicción y un completo despropósito que los miembros del congreso promuevan, en las actuales circunstancias de pandemia, una idea de esta clase” cuando “hay una lucha heroica por la vida, tanto por parte de los enfermos como de sus familias”. y de los médicos y nuestro personal de salud”.

Para finalizar, monseñor Eguren expresó su esperanza de que los miembros del congreso “estudien y debatan este proyecto de ley, lo desaprueben y lo archiven como inconstitucional y violatorio del primero de los derechos humanos: el derecho a la vida”.

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