MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA REGIÓN METROPOLITANA DE RÍO DE

NUNCA EN CONTRA DE OTROS

(Pablo VI en la ONU en 1965)

¡Vivimos tiempos desafiantes! El dolor de tantas personas que pierden a sus seres queridos (y lo sentimos en carne propia), la situación económica que transporta a muchos a vivir en la necesidad (que intentamos de paliar con campañas solidarias), todo ello agravado por ocasiones de intolerancia y crueldad. El mundo necesita una cultura de paz. El Papa Francisco ha llamado a todos a rezar en el ahínco conjunto por el objetivo de la pandemia, y asimismo nos ha pedido que oremos por la Paz.

Nos encontramos al final del tiempo de Pascua, viviendo la experiencia de Pentecostés. Deseamos pedir este Don de Dios para renovar la faz de la tierra aún ahora. Confiados en las expresiones de Jesús: “La paz les dejo, mi paz os doy, yo no les la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, no tengáis miedo”. (Juan 14,27), soñamos, buscamos y trabajamos para construir tiempos de paz, libertad, educación de calidad, salud para todos, vivienda y transporte dignos.

La última ola de crueldad en nuestras ciudades nos transporta, como Pastores del Pueblo de Dios, a recordar las palabras del Papa San Pablo VI en su Encíclica “Populorum Progressio (1967, 31): “Jamás se puede batallar el mal a expensas de mayor desgracia”. Estas expresiones, escritas hace tantas décadas, nos exhortan a hacer resonar nuestra voz en toda la región metropolitana: ¡seamos instrumentos de paz! ¡Trabajemos por la paz! ¡La crueldad engendra más crueldad! El sendero de la reconstrucción obedece a un imperativo ético de colosal valor: “¡La crueldad nunca se puede combatir con otras maneras de crueldad!”. Tras pasar unos días de graves acontecimientos en nuestros distritos eclesiásticos, deseamos reflexionar sobre el momento actual y colaborar para dar pasos concretos hacia un futuro diferente.

En el mundo de hoy, existe un incremento considerable de la crueldad verbal y física contra los seres humanos. La comunicación transmite contenidos con mucha violencia, lo que contribuye a una cultura de la desaparición. En Brasil y específicamente en la zona metropolitana de Río de Janeiro, la gente de las comunidades ha sido testigo de muchas situaciones de crueldad, incluyendo víctimas, y nuestros pequeños, tristemente, ya están familiarizados a un tiempo de crueldad a su alrededor. Hay una auténtica “pandemia letal de armas”, que causa muchas muertes, incluidos pequeños y personas inocentes. No obstante, nos recuerda el Papa Francisco, “la esperanza es la virtud que nos pone en el camino, nos da alas para seguir, aunen el momento en que los obstáculos semejan inmejorables” (Día Mundial de la Paz, 1 de enero de 2020).De esta manera, la Iglesia católica en la Zona Metropolitana de Río de Janeiro, encabezada por sus obispos, manifiesta su solidaridad con los familiares de las varias víctimas. Al mismo tiempo, se pone a disposición para seguir ofertando lasu colaboración con las autoridades de nuestro Estado y de los municipios de nuestra región metropolitana, en los sitios que se ven afectados por esta “pandemia de armas”, en la búsqueda de maneras de acabar con cualquier género de 2crueldad contra nuestro pueblo. ¡La Iglesia es “experta en humanidad”! ¡Ella comunica el Evangelio de la Vida, que está en el corazón del mensaje de Jesucristo!

En la raíz de la crueldad y la avaricia contra los humanos está la lógica de la envidia y la venganza, inaceptable aun si la persona asesinada es alguien que anda en el mal. El primer fratricidio de la historia, que fue la violencia de Caíncontra Abel, sigue estando en cada nuevo homicidio y feminicidio que se encuentra en estas ciudades metropolitanas.En el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz, el 1 de enero de 2021, se hace un llamado a los gobiernos y otras autoridades públicas a utilizar, en la búsqueda de la justicia y la paz, “la brújula de los principios sociales”,resaltando entre ellos el respeto mutuo a la Vida, la fraternidad y la solidaridad.

Las próximas palabras de este Mensaje de Paz tocan intensamente el corazón de los cariocas de la Zona Metropolitana, damnificados por la crueldad en sus comunidades pobres: “Desgraciadamente, muchas zonas y comunidades ya no recuerdan los tiempos en que vivían en paz y seguridad. Varias ciudades se han convertido en epicentro de la inseguridad: (…) Debemos detenernos y cuestionarnos: ¿qué hizo que el enfrentamiento se sintiera como algo normal en el planeta?”.Este próximo domingo de Pentecostés, 23 de mayo, pidamos al Espíritu Santurrón que convierta el corazón de todos, a fin de que trabajen por la Paz y la Justicia en nuestros municipios de la Zona Metropolitana de Río de Janeiro. venir¡Espíritu Santo y moderniza la faz de la tierra!

Nosotros, Pastores de la Iglesia Católica, llamamos a los leales de las Arquidiócesis de Río de Janeiro y Niterói, y de las Diócesis de Nova Iguaçu, Duque de Caxias e Itaguaí, a abrir el corazón a los frutos del Espíritu: caridad, bondad ,mansedumbre y paz! En el día de María, Madre de la Iglesia, lunes después de Pentecostés, que este año será el 24 de mayo, día también de Nuestra Señora Auxiliadora, llamamos a todos a un esfuerzo grupo de oración por la paz, insinuando la “mil Ave Marías” como un grito al tiempo al cielo a fin de que derrame Paz en los corazones de todos. Asimismo nos proponemos, en los próximos meses, debatir estos asuntos con los distintos segmentos de nuestra sociedad, buscando hallar caminos de paz.

“La construcción de la paz popular en un país nunca se acaba, pero es una tarea que jamás cesa y necesita el compromiso de todos” (Papa Francisco, Encíclica “Fratelli tutti”, n. 232). Hacemos un llamado a los fieles católicos, y de otras creencias religiosas, tal como a todo ciudadano de buena voluntad, a fin de que juntos seamos constructores de la civilización de la Vida y de la Fraternidad popular, recordando como énfasis el tema del Encuentro Ecuménico 2021. Campaña de Fraternidad:“Fraternidad y Diálogo: Deber de Amor”.

Pidiendo la maternal acogida y también intercesión de Nossa Senhora da Conceição Aparecida y de São José, oremos por las víctimas de la crueldad, por la multitud de nuestra zona, por los gobernantes y autoridades causantes deJusticia y Seguridad Social.¡Que el Señor dé tiempos de Paz y buenos tiempos a todos, nos guarde en la palma de Su mano y nos realice instrumentos de Su Paz!

Zona Metropolitana de Río de Janeiro, 21 de mayo de 2021.

Orani Joao Cardenal Tempesta, O.Cist.Arzobispo Metropolitano de São Sebastião do Rio de JaneiroDom José Francisco Rezende DíasArzobispo Metropolitano de NiteróiDom Gilson Andrade da SilvaObispo diocesano de Nova IguaçuDon José Ubiratan Lopes, OFM.Cap.Obispo Diocesano de ItaguaiDom Tarcisio Nascentes dos SantosObispo Diocesano de Duque de CaxiasDon Antonio Augusto Días DuarteObispo socorrer de São Sebastião do Rio de JaneiroDom Célio da Silveira Calixto FilhoObispo ayudar de São Sebastião do Rio de JaneiroDon Joel Portella AmadoObispo auxiliar de São Sebastião do Rio de JaneiroDon Juárez Delorto SeccoObispo socorrer de São Sebastião do Rio de JaneiroDom Paulo Alves RomaoObispo auxiliar de São Sebastião do Rio de JaneiroDom Paulo Celso Días do NascimentoObispo ayudar de São Sebastião do Rio de JaneiroDon Roque Costa SouzaObispo socorrer de São Sebastião do Rio de JaneiroDom Zdzislaw Stanislaw Blaszczyk (Dom Tiago)Obispo socorrer de São Sebastião do Rio de JaneiroObispo Luciano Bergamin, CRLObispo emérito de Nova Iguaçu