La vida consagrada hace más grande el amor de Dios por sus

CÓRDOBA, 01 de febrero. 21 / 11:43 am (ACI).- El obispo de Córdoba, España, monseñor Demétrio Fernández, aseguró que “la vida consagrada hace resplandecer el mayor amor de Dios por sus hijos”, en su carta semanal redactada con motivo del la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el próximo 2 de febrero.

En el texto que se titula “Parábola de la fraternidad en un mundo dividido”, el Prelado recordó que esta es la 25ª Jornada Mundial de la Vida Consagrada y que esta celebración fue instituida por el Papa San Juan Pablo II.

El obispo recordó que la gente consagradas, en cualquier forma de vida a la que hayan sido llamadas, recibieron “una llamada, una vocación del Señor para proseguirlo de cerca en la experiencia de los consejos evangélicos, o sea, en la vivencia del estilo de Jesús en una aun palpable” con un “amor indiviso a Cristo Esposo y en la entrega fraterna hasta el punto de dar la vida por los hermanos”.

Monseñor Fernández mencionó que hoy en día “hay muchas divisiones que nos intimidan en todo el mundo ahora nivel cercano: disensiones, guerras, envidias, injusticias de todo tipo, explotación y esclavitud; todas y cada una de las miserias que provienen de una injusticia radical, que tiene su origen en el pecado”.

“La vida consagrada tiene este precioso papel de enseñar una nueva humanidad, un nuevo modo de vivir, imitando a Jesucristo, casto, pobre y obediente. En esta actitud de despojarse de todo para que se vea palpablemente a Dios y sus designios de salvación, de amor al hombre”.

El obispo resaltó que “el planeta tiene un camino, las grandes tensiones del mundo se tienen la posibilidad de resolver” con la “revolución del amor, donde no se busca el propio interés, sino la gloria de Dios y el bien del resto”.

“Esta civilización del amor, esta revolución del amor, esta explosión del amor se encarna claramente en la vida consagrada, que rompe con todos y cada uno de los esquemas del mundo, con todos y cada uno de los intereses ególatras, y comienza a amar libremente”.

El Prelado destacó que “en el campo de la oración y la caridad, en el campo de la salud y la educación, en el campo de la emigración, en el tráfico de personas y en especial de mujeres, en el cuidado de los jubilados y de los pobres. En todos estos mundos, la vida consagrada hace resplandecer el mayor amor de Dios por sus hijos. Sin mencionar las ubicaciones de misión.

El obispo de Córdoba agradeció a todos los que respondieron con un sí al Señor y animó a ofrecer gracias a Dios por ellos. “¿Qué sería de la Iglesia si no tuviera a toda esta gente? En este día, valoremos la vida consagrada, son buenas para todos”, concluyó.

Anunciado originalmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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