Iglesia es profanada en Minas y obispo convoca acto de reparación

BELO HORIZONTE, 08 mar. 21/11:04 am (ACI).- Una iglesia en Mendes Pimentel (MG) fue objeto de profanación en la noche del sábado 6 de marzo, cuando unas partes del templo e imágenes sagradas fueron demolidas y hostias consagradas esparcidas por el suelo . Ante este “hecho gravísimo”, el obispo local solicitó un acto de reparación.

El hecho ocurrió en la red social São Vicente de Paulo, perteneciente a la Parroquia Senhor Bom Jesus, de la Diócesis de Teófilo Otoni. Rompieron las ventanas, techo, bancas, muebles y todas las imágenes sagradas de la iglesia y dejaron las hostias consagradas tiradas en el piso de la capilla destruida.

El daño fue descubierto el domingo y por ende la Diócesis afirma que el acto de profanación debió haber tenido sitio el sábado por la noche. Al poco tiempo de constatar los estropicios, la red social llamó a las autoridades policiales, quienes ahora comenzaron una investigación.

Según el párroco, padre Erivelto Ferreira Alves, todos y cada uno de los fieles católicos de la ciudad están convulsionados por lo ocurrido.

En una nota, el obispo de Teófilo Otoni, Dom Messias dos Reis Silveira, expresó su solidaridad con el párroco y toda la comunidad local dada esta “triste realidad”.

“Entendemos que la Iglesia siempre ha sufrido persecución. Se destrozan templos y se quitan vidas. Pero nada nos apartará del amor de Cristo”, expresó el obispo, citando al Apóstol São Paulo.

Según Dom Messias, “no fue sencillamente la iglesia del templo la que se vio afectada, sino más bien la vida cristiana de las personas que viven allí”. Sin embargo, indicó, “los leales tienen una marca bautismal y esta marca continuará” y, de esta manera, “se reedificará el templo y se robustecerá la fe del pueblo”.

El obispo de Teófilo Otoni también destacó que “lo ocurrido es un hecho muy grave y un pecado cuyo perdón está reservado al Santo Padre, el Papa”.

Además de esto, pidió “que se realice en la comunidad un Triduo de reparación con rezo de rosario, procesión y celebración eucarística”.

Al final, deseó que “Dios bendiga” a los leales locales, “que traen esta herida expuesta”, pero que “se recuperarán” con “la felicidad divina y la solidaridad”.

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