Iglesia en Siria sigue de cerca a los que sufren como san José, dice

ALEPO, 02 mar. 21 / 09:10 am (ACI).- Con ocasión de la Cuaresma, el P. Ibrahim Alsabagh, sacerdote de la parroquia latina de Alepo (Siria), mencionó que la Iglesia católica prosigue el ejemplo de “San José”, quien no escapó frente a lo irreconocible, sino se mantuvo cerca de su familia en la mitad de las adversidades. .

Con motivo de la Cuaresma, el P. Ibrahim envió una carta a Asia News. En ella, el sacerdote franciscano de 47 años recuerda la Carta Apostólica cuerda patria (Corazón de Padre) del Papa Francisco, que exalta siete puntos de la paternidad de San José.

El Santurrón Padre publicó su carta apostólica para celebrar el 150 aniversario de la proclamación del padre adoptivo de Cristo como santo patrón de la Iglesia universal. Además de esto, convocó al Año de San José, que empezó el 8 de diciembre de 2020 y concluirá el 8 de diciembre de 2021.

Pie. Ibrahim mencionó que la Iglesia en Siria prosigue la invitación del Papa Francisco a “cuidar del resto” siguiendo el ejemplo de San José. “Agradecemos a São José por su ejemplo de vida. Supo asumir la responsabilidad de cuidar a su familia, sin huir de lo desconocido, incluso en las adversidades, hasta la entrega total al sacrificio final”, dijo.

En su misiva, el sacerdote recordó que la vida en Siria está “impregnada por 10 años de ‘sufrimiento’ provocados por un enfrentamiento que se tradujo en varias carencias: alimentos, higiene, material médico, petróleo, gas y electricidad”, señala Asia News.

Señaló que después de la pandemia de la Covid-19, estas privaciones se agudizaron no solo por la propagación del virus, sino más bien asimismo por las “barreras” que impiden “las visitas personales a todos ustedes”, dijo. Además de esto, dijo que hay el peligro de que el problema persista por un tiempo dudoso.

El sacerdote mencionó que los padres de familia “no tienen idea cómo hallar dinero para alimentar a sus hijos. Se combaten al desempleo, al incremento de los costes, a la inflación, a un valor de vida cada vez mayor y a la caída de los ingresos”.

Asimismo, mencionó que varios progenitores sufren patologías o incluso se suicidan ante la desesperación. “No es por causas triviales que muchas de nuestras mujeres caen en depresión y padecen infartos. Y muchos progenitores se suicidaron desesperados”, dijo.

Pie. Ibrahim ha recordado que la crisis afecta también a varios jóvenes, “cuya infancia ya les fue arrebatada por la guerra”. Explicó que pasan por una crisis educativa, porque las escuelas están en ruinas y, en el momento en que hay clases, “las familias no pueden sacar a sus hijos a estudiar, por el hecho de que no tienen dinero”.

“Muchas veces no tienen ni ropa ni zapatos para mandarlos a clase”, ha dicho y puso como un ejemplo el caso de una mujer que, pese a tener la bendición de tener un trabajo, no puede agradar las pretensiones mucho más básicas por lo que que su hija asista a clases.

“Una madre que podría considerarse beneficiada porque todavía tiene un trabajo retribuido me dijo que después de recibir su cheque de pago fue a adquirirle a su hija un par de zapatos nuevos. Los únicos que tenía por el momento no me cabían. El valor, no obstante, era las tres cuartas partes de su salario mensual, con lo que se fue a casa con las manos vacías”, ha dicho.

Pie. Ibrahim dijo que “este año la situación semeja crítica, mucho más por el apetito y la carencia de trabajo, como en el resto del país, que por el miedo a contraer el Covid-19”.

“Como denunciaron personalidades de la Iglesia siria, entre ellas el vicario apostólico de Alepo y el arzobispo maronita de Damasco, a las medidas punitivas ordinarias se añadió la Caesar Act, una ley que perjudica a la población que, además, debe padecer la inflación” , él ha dicho.

En medio de la “despiadado realidad” que se ven obligados a vivir tras las secuelas de la guerra, el sacerdote mencionó que la Iglesia no solo da “acompañamiento material”, sino también “acompañamiento espiritual”, porque los cristianos de hoy “precisan un mucha esperanza”. .

Explicó que la Iglesia hace todo lo posible para intentar mitigar el sufrimiento mediante “primeras intervenciones de emergencia”, con las que se cubren las pretensiones básicas de todas las edades.

Mencionó que brindan “leche y pañales para los niños, alimentos y medicinas, abonan los útiles institucionales y ayudan a los jóvenes con la atención extraescolar”. Además, proporcionan “ropa y comburente a las familias, asisten a jubilados, enfermos y discapacitados, rehabilitan viviendas en mal estado y apoyan proyectos microeconómicos”.

“Como San José, que nunca fue un hombre pasivo o sumiso, sino intrépido y entregado a su misión, asimismo nosotros debemos aceptar la vida como tal, aun en este paso tan bien difícil de nuestra existencia. Como Iglesia siria, y singularmente aquí en Alepo, sentimos absolutamente la seguridad que Dios ha depositado en nosotros”, concluyó.

Publicado originalmente en ACI Press. Traducido y amoldado por Nathália Queiroz.

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