Hoy la Iglesia celebra la Conversión de São Paulo

OFICINA CENTRAL, 25 Ene. 21 / 05:00 am (ACI).- La Iglesia Católica festeja este 25 de enero el día en que San Pablo -entonces llamado Saulo- logró la conversión en su camino a Damasco, a donde se dirigía para perseguir a los cristianos.

Como recordaréis, yendo a Damasco, Saulo fue derruido del caballo por exactamente el mismo Jesús a través de una luz del cielo que relució sobre él y sus compañeros, cegándolo por tres días. Durante ese tiempo, Saulo se quedó en casa de un judío llamado Judas, sin comer ni tomar.

El cristiano Ananías, a petición de Cristo, fue al acercamiento de Saulo, quien recobró la vista y se convirtió, recibiendo el bautismo y empezando a predicar en las sinagogas acerca del Hijo de Dios, con gran desconcierto de sus oyentes. De esta forma, el viejo perseguidor se transformó en apóstol y fue escogido por Dios como uno de sus principales instrumentos para la conversión del mundo.

São Paulo nació en Tarsus, Cilicia (ahora Turquía), y su padre era ciudadano romano. Creció en una familia donde la piedad era hereditaria y estaba íntimamente ligada a las tradiciones y observancias de los fariseos. Lo llamaron Saulo y, como también era ciudadano romano, tomó el nombre latino de Pablo (Paulo).

Para los judíos de esa temporada era bastante común tener dos nombres, uno hebreo y otro latino o heleno. Pablo va a ser por tanto el nombre que el apóstol empleará para evangelizar a los gentiles.

El periodo del 45 al 57 fue el más activo y fructífero de su historia. Entiende tres enormes expediciones apostólicas cuyo punto de partida fue siempre Antioquía y que invariablemente acabaron con una visita a Jerusalén.

Los restos del beato descansan en la Basílica de São Paulo Extramuros, en Roma. Este templo es el más grande, tras la Basílica de San Pedro.