Hoy comienza la Novena a San Juan Bosco, padre y maestro de

OFICINA CENTRAL, 22 Ene. 21/06:00 am (ACI).- “Dios no deja a absolutamente nadie; quien se regresa a Él con el corazón limpio de pecado y con la oración bien llevada a cabo, obtendrá todo lo que precisa”, dijo San Juan Bosco, padre y profesor de la juventud, cuya fiesta se festejará el 31 de enero.

Cercano a su festividad, presentamos una novena en honor al santo de los jóvenes y principal creador de la Familia Salesiana, puesta a disposición por el portal Canção Nova:

Primer día

¡Oh! ¡Santurrón Don Bosco! Por el cariño candente que tuvisteis a Jesús en el Sacramento y por el celo con que propagasteis su culto, singularmente con la asistencia a la Santa Misa, con la Comunión frecuente y con las visitas diarias; obtén para nosotros la felicidad de medrar cada vez más en el amor y la práctica de tan santas devociones, y terminar nuestros días robustecidos y consolados por el alimento celestial de la Divina Eucaristía.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Segundo día

¡Oh! ¡Santurrón Don Bosco! Por el tierno amor que tuviste a María Auxiliadora, tu madre y profesora; obtén para nosotros una auténtica y constante devoción a tan dulce Madre, para que, como sus Hijos devotos, merezcamos su apreciado patrocinio en esta vida y de forma especial en la hora de nuestra muerte.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Tercer día

¡Oh! ¡Santo Don Bosco! Por el cariño filial que tuviste a la Santa Iglesia y al Sumo Pontífice, a quien defendiste todo el tiempo; obtén para nosotros la gracia de ser siempre y en todo momento dignos Hijos de la Iglesia Católica, y de amar al Papa y venerar en él la Infalibilidad del Vicario de Nuestro Señor Jesucristo.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Cuarto dia

¡Oh! ¡Santo Don Bosco! Por el enorme amor con que amaste a la juventud y la hiciste padre y profesor, y por los heroicos sacrificios que hiciste por su salvación; haz que también nosotros amemos esta porción escogida del Sagrado Corazón de Jesús con un amor santurrón y desprendido, y que en todos y cada joven tengamos la posibilidad contemplar la persona adorable de nuestro divino Salvador.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Quinto día

¡Oh! ¡Santurrón Don Bosco! Tú que, para seguir y prolongar cada vez más tu beato apostolado, fundaste la Sociedad Salesiana y el Centro de las Hijas de María Auxiliadora; haz que los miembros de estas 2 familias religiosas estén siempre llenos de tu Espíritu y fieles imitadores de tus heroicas virtudes.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Sexto día

¡Oh! ¡Beato Don Bosco! Tú que, para obtener en el mundo frutos mucho más abundantes de fe práctica y de tierna caridad, instituiste la Unión de los Salesianos Cooperadores; haced de ellos siempre modelos de virtudes cristianas y asistentes providenciales en vuestras proyectos.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Séptimo día

¡Oh! ¡Santurrón Don Bosco! Tú que amaste a todas las ánimas con un amor inefable, y que para salvarlas enviaste a tus Hijos hasta los confines de la tierra; haz que también nosotros pensemos continuamente en la salvación de nuestras ánimas y cooperemos con todos y cada uno de los medios posibles para salvar a muchos pobres hermanos nuestros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

octavo dia

¡Oh! ¡Beato Don Bosco! Tú que amaste con amor de predilección la hermosa virtud de la pureza, y la tomaste como un ejemplo, con la palabra y con los escritos; procura que asimismo nosotros, enamorados de tan importante virtud, la practiquemos todo el tiempo y la difundamos con todas nuestras fuerzas.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

noveno dia

¡Oh! ¡Santurrón Don Bosco! Tú, que siempre y en todo momento has sido tan compasivo con las desgracias humanas, nos miras tan necesitados de tu ayuda. Haz descender sobre nosotras y nuestras familias las bendiciones maternales de María Auxiliadora; alcánzanos todas y cada una aquellas gracias espirituales y temporales que requerimos: intercede por nosotros en la vida y en la muerte, para que podamos cantar eternamente las divinas misericordias en el Paraíso Celestial. Que de este modo sea.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

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