Hombre muere de rodillas frente al altar de una iglesia en México

Ciudad de México, 25 de febrero. 21/09:43 am (ACI).- La Localidad de México se conmovió con la historia de Juan, un hombre de 60 años que ingresó a una iglesia a orar y quien, arrodillado, murió a los pocos minutos, en frente de la altar. Esa misma tarde, el párroco celebró la Misa exequial acompañado de múltiples feligreses.

Información oficial señala que Juan ingresó a la parroquia Jesús Sacerdote en Tlalpan cerca del mediodía del domingo 21 de febrero, se arrodilló frente al altar y murió poco después, unos 45 minutos antes del inicio de la misa vespertina del primer domingo de Cuaresma.

El sacristán advirtió al párroco, el P. Sajid Lozano, quien llamó a una ambulancia, pero “había varios carteles que señalaban que no podíamos hacer solamente, que ya había fallecido”, dijo.

En declaraciones a ACI Prensa, la agencia en español del grupo ACI, el p. Lozano mencionó que “Juan vino con sus propias piernas a su misa de cuerpo presente. Que es la muerte de los justos, una muerte sin padecimiento.”

“Juan tuvo la fuerza y ​​el coraje de venir a la vivienda de Dios a dar su último suspiro”, agregó.

Según con la gaceta Desde la Fe, de la Arquidiócesis de México, muy realmente pocas personas conocían a Juan, pero emocionadas, participaron de la misa funeral.

La policía y los paramédicos “nos dijeron que la desaparición se causó por un infarto masivo y que no había signos de crueldad”, indicó el sacerdote al medio mexicano. Asimismo notificó que las autoridades le habían dado permiso para proseguir con sus actividades y le sugirió que buscara a un familiar de Juan.

Un joven que pasó cerca de la iglesia identificó el cuerpo y después acompañó a las autoridades a la vivienda de la familia. Allí estaba el hijo del difunto, quien, conmovido por la novedad, acudió a la parroquia Jesús Sacerdote y participó en la misa funeral.

Su padre se encontraba cubierto con una sábana blanca en señal de respeto. La misa se hizo con el permiso de la policía.

Pie. Lozano ha dicho a ACI Prensa que “la muerte sigue siendo un hecho doloroso e inesperado”, pero que “solo a través de la fe nos ofrece la esperanza de que no es el fin de todo, sino más bien el principio de la vida eterna”.

En relación a la misa de funeral, dijo a los medios mexicanos que los leales “rezaron a un individuo que no conocían, pero que era miembro de la comunidad”.

“La multitud estaba muy conmovida, aprecié a mi comunidad asombrada por lo sucedido, meditamos juntos que la muerte es solo el desenlace de nuestro peregrinaje en este planeta, pero el comienzo de la vida eterna”, concluyó.

Publicado originalmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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