Hay “primeros auxilios espirituales” para resistir la

ALABAMA, 22 de febrero. 21/03:42 pm (ACI).- Un creador católico explicó que la Iglesia Católica cuenta con lo que él llama “primeros auxilios espirituales”, una suerte de medicina moral que es capaz de salvar almas tentadas por el pecado, singularmente en tiempo de Cuaresma.

Los primeros auxilios “previstos por las enseñanzas de la Iglesia y, en último término, por la gracia de Dios, son de todos modos una especie de medicina ética precautoria: un torniquete que se aplica al alma tentada por el pecado” y que “puede socorrer ánimas”, explicó en una columna de opinión Donald DeMarco, PhD y miembro principal de Human Life International.

El autor del artículo para el National Catholic Register mencionó que “debemos comprender cuándo y dónde poner el torniquete que nos permitirá escapar de los pecados que dejarían nuestras ánimas desangradas”.

“En el planeta secular moderno, dada su permisividad, el torniquete ética llega tarde ahora ocasiones ofrece poca asistencia. El daño ahora ocurrió. El problema inicial se ignora y después empeora con un problema posterior. A estas alturas, la hemorragia ética es considerablemente más difícil, si no irrealizable, de contener”, explicó sobre la tentación.

DeMarco lamentó que, “cuando ocurre el sangrado por vez primera (hablando metafóricamente), no se toma seriamente” y “no se aplican primeros auxilios”.

“Así que los segundos auxilios van a ser menos efectivos. Próximamente el inconveniente se sale de control. Nuestra salud moral por el momento no “florece” en el tiempo artificial en que la hemos puesto. Seguimos sangrando y preguntándonos por qué razón nos faltan las muchas resoluciones que da el mundo secular, incluidos los libros de autoayuda y la filosofía”, escribió.

En este sentido, DeMarco reconoce que “la Iglesia católica, primordialmente práctica, nos instruye sobre de qué forma afrontar la tentación”, en tanto que “quiere eludir que empiece la hemorragia”.

“Por poner un ejemplo, cuando el mundo afirma: ‘No manejes en el momento en que estés borracho’. La Iglesia afirma: ‘No te emborraches’. El planeta dice, ‘No seas promiscuo a menos que emplees un condón.’ La Iglesia afirma: ‘No seáis promiscuos’. El mundo afirma: ‘No emplees drogas perjudiciales sin una aguja limpia’. La Iglesia afirma, ‘No emplees drogas dañinas.’ El planeta afirma: ‘No te sientas culpable por las indiscreciones sexuales’. La Iglesia afirma: ‘No concurran en indiscreciones sexuales’”, continuó.

DeMarco asegura que “la tentación es la puerta del diablo” y en consecuencia es “justo donde hay que poner nuestro torniquete espiritual”.

“Deseamos sostener al demonio fuera para que no bloquee el sendero de Dios hacia nuestras ánimas. No tenemos ganas sangrar de raíz. Nuestras raíces han de ser usadas como canales de la gracia de Dios. La tentación no divide los sexos ni es incesante en su persistencia. Todos somos tentados de distintas maneras, esto es, tentados a realizar lo incorrecto”, expresó.

El creador explica que ser tentado “es una debilidad humana, pero no sin cura”.

Para él, la clave para soportar la tentación está en los contenidos escritos bíblicos de Mateo (4, 1-11), Marcos (1, 12, 13) y Lucas (4, 1-13), cuando Jesús es tentado en el descuidado por Satanás.

“Una vez que Jesús fue bautizado, ayunó a lo largo de 40 días y 40 noches en el desierto de Judea, tiempo durante el como Satanás trató de tentarlo tres ocasiones. Las tentaciones estaban socias con los errores de la avaricia, la gula y el orgullo. Una vez que todas las tentaciones fueron rechazadas, Satanás salió y Cristo empezó su ministerio. Estos pasajes del Evangelio indican la importancia fundamental de resistir la tentación”, escribió.

Para DeMarco, estos pasajes del evangelio “indican dónde hay que poner el torniquete”. “Cristo es nuestro modelo para resistir la tentación y negarnos a dejar que el demonio entre en nuestras vidas. Asimismo delinea el punto de partida para el avance espiritual”, agregó.

Por último, comentó que estos “40 días de Cuaresma, que reflejan los 40 días que Cristo pasó en el desierto, nos guían a separarnos de la tentación para transformarnos en cristianos mucho más terminados, a fin de que seamos completos y ya no sangremos de raíz. ”.

Anunciado inicialmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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