Fue maestra en Brasil, se hizo monja en Alemania y

OFICINA CENTRAL, 09 feb. 21/06:00 am (ACI).- Sor Martina es una religiosa benedictina brasileira, de la Abadía de St. Walburga en Alemania, y recientemente lanzó una secuencia de vídeos en su canal de YouTube, que tienen la posibilidad de ayudar a muchas personas a superar las dificultades del aislamiento popular impuesto por la pandemia.

El emprendimiento tiene el apoyo no sólo de sus hermanas en el monasterio, sino más bien también de exalumnas, que faltaron a las clases de la entonces maestra Marta Braga, que impartía clases en varios seminarios de Brasil, antes de incorporarse a la vida monástica.

En una entrevista con ACI Digital, Sr. Martina contó de qué forma comenzó todo, desde su llamado vocacional hasta la realización de este proyecto que cuenta con videos de capacitación en portugués, inglés y alemán.

Nacida en Río de Janeiro, Marta Braga es la menor de una familia católica de 10 hijos. Su padre era ingeniero y, por motivos de trabajo, también vivían en Bahía y São Paulo. “Nuestra vida en casa estuvo llena de actividades culturales y religiosas y siempre y en todo momento fuimos muy apegados al Monasterio de São Bento do Rio [de Janeiro]”, él recordó.

Como enseñante, enseñó “en academias primarias y secundarias” y después hizo un doctorado en la Facultad de Navarra, España. Al regresar a Brasil, enseñó Historia de la Iglesia y Doctrina Social Católica en Seminarios y cursos de Teología en Petrópolis, Niterói, Nova Friburgo y Rio de Janeiro, además de dictar conferencias en otros lugares del país.

“Mi vida fue muy activa y llena de responsabilidades, pero Dios me dio el privilegio de poder cuidar a mis padres ancianos y estar cercada de una familia abundante y geniales amigos y estudiantes”, recordó.

Durante este sendero de su historia, indicó a la Hna. Martina, la llamada vocacional “siempre estuvo ahí, de alguna forma”. “Mis padres tenían una fe católica muy sólida y sana, una fe que se encontraba profundamente conectada con el planeta cultural y también intelectual y con el cariño al prójimo. En sus brazos aprendí el núcleo de mi vida religiosa”, aseguró, resaltando que asimismo contó con el apoyo de “sacerdotes, amigos, retiros, lecturas, vida sacramental y oración, trabajo con la teología”.

“Pero todo lo mencionado de una forma nunca exagerada; a la inversa, la fe siempre me ha empujado a ser mucho más intensamente humano y ‘habitual’, por de esta manera decirlo. Incluso en medio de mis muchas actividades, viajes y amistades, una voz siempre parecía decirme que Dios tenía otro plan para mí. Mostró este plan de a poco, sin prisas. Esto no siempre fue fácil, debido a mi propia impulsividad. Pero lo sabía todo y tenía su tiempo”, relató.

Y su conexión con el Monasterio de São Bento asimismo contribuyó a su decisión de incorporarse a la vida monástica. “La imagen de los frailes cantando gregoriano siempre me ha atraído por la paz, la profundidad y la seguridad de sus vidas”, ha dicho, señalando que también colaboró ​​su “temperamento”, que siempre la condujo “hacia una vida católica sólida y experimentada, como la que había vivido en mi familia”.

Además, indicó que, “más allá de que conocí y aprendí mucho de múltiples movimientos católicos más modernos, mi amor por la Historia también me hizo buscar algo más viejo, más probado por el tiempo”.

Entonces, cuando estudiaba en Europa, comenzó a visitar monasterios, “aprovechando la famosa hospitalidad benedictina que me dejaba abonar mi estadía con mi trabajo al lado de las Hermanas”.

Por otra parte, una hermana suya que vive en Estados Unidos se puso en contacto con la Abadía de St. Walburga en Rojo, fundada por monjas alemanas. “Y fue a través de esta hermana mía que visité mi monasterio aquí en Alemania por vez primera, trece años antes de que al final solicitara ingresar, ¡ya con 40 años!”, recordó.

Segundo Sr. Martina, la Abadía Alemana “tiene una historia de prácticamente mil años y precisamente la solidez y experiencia que buscaba”. “Aparte del silencio y la quietud habituales del sendero monástico, asimismo acercamiento aquí la conexión entre la fe, la civilización y la intelectualidad que para mí siempre fué tan esencial”.

Y es esta “asociación entre fe y cultura” la que hace “viable y aconsejable” el emprendimiento de vídeos formativos en Youtube.

Ir. Martina admitió que “extraña mucho enseñar”. Además, dijo, “viviendo aquí en Alemania, extraño llevar a cabo algo por Brasil, por mi patria y por mi gente que tanto amo”.

“Todo eso ahora ha confluido en este emprendimiento, cuyo detonante fue la situación de aislamiento que todos vivimos a causa del virus. Pensé que, en el claustro, no siento realmente las dificultades de la distancia popular, pero que quizás podría aprovechar el instante para llevar a cabo algo que ayude a otros a sobrellevarlo”, ha dicho la monja, quien contó con el acompañamiento de “varios ex- estudiantes”.

La meta, explicó, “es muy simple y modesto: comunicar, hacer llegar y gozar en la fe”.

En un inicio, la idea era grabar los videos solo en portugués, “para Brasil”. No obstante, como estos “tuvieron algo de éxito”, la hermana de la monja que vive en Estados Unidos le pidió que grabara asimismo en inglés, “para sus siete hijos y sus familias”. Estos acabaron “mandándolos a amigos y populares” y en este momento el Sr. Martina aun ha recibido comentarios de “amigos en Inglaterra”.

Según la monja, las dos versiones ya “llevan bastante tiempo”. Sin embargo, el capellán de la Abadía sugirió que “realice también una versión en alemán porque la Iglesia en Alemania es rica materialmente, pero desgraciadamente pobre en materia de doctrina y moral”. Así nació la versión alemana, con la adecuada aprobación de la abadesa.

En la primera serie sobre “Libertad y fe”, aborda los “valores de la vida monástica que asimismo pueden, con enorme provecho, ser vividos por personas en el mundo”.

Mucho más adelante, dijo, “aparecerán otras series, pero aún no sé de qué temas… precisamente algo que tiene que ver con mi experiencia como enseñante”.

Según ella, los “vídeos siempre van a ser caseros y modestos, hechos con el corazón y sin pretensiones de profesionalismo mediático. Es como una conversación entre amigos”, ha dicho el Sr. Martina, señalando que, “aunque las situaciones del cierre y la franja horaria hacen irrealizable una interacción real a través de vídeo”, ha recibido “retroalimentación de la gente vía e-mail y de esta forma se forman amistades”.

No obstante, destacó, lo importante es “que todo sea siempre humilde y modesto: ¡algo nacido del corazón y de la experiencia y sometido a la intención ya la felicidad de Dios! Quien hace todo lo demás es Él…”, concluyó.

Para poder ver los videos de Sr. Martina, haz clic AQUÍ.

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