El Papa aceptó la renuncia del cardenal Robert Sarah

Vaticano, 21 de febrero. 21 / 04:00 pm (ACI).- El Papa Francisco aceptó este sábado 20 la renuncia del Cardenal Robert Sarah como Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Especialidad de los Sacramentos, cargo que ocupa desde noviembre de 2014. El Cardenal alcanzó el límite de edad de 75 años, establecido por el Código de Derecho Canónico, en el primer mes del verano del año pasado y presentó su renuncia, que acaba de ser admitida por el Santurrón Padre.

El cardenal Robert Sarah nació el 15 de junio de 1945 en la ciudad de Ourous, Guinea (África). En 1957, a los 12 años, ingresó en el Seminario Menor de San Agustín en Bingerville, en Costa de Marfil, donde estudió a lo largo de tres años.

En su libro “Dios o nada”, el Cardenal Sarah cuenta de qué forma nació su vocación: “Fue en el contexto de la Eucaristía diaria que el Padre (Marcel) Bracquemond, descubriendo mi candente deseo de comprender a Dios y tal vez impresionado por mi amor por la oración y mi lealtad a la Misa día tras día, me preguntó si deseaba ingresar al seminario”.

“Con la sorpresa y la espontaneidad que caracterizan a los niños, respondí que me encantaría, aunque sin entender precisamente a qué me comprometía, ya que jamás había salido de la ciudad ni había conocido la vida de un seminario”, afirma.

El Cardeal afirma que sus progenitores no lo creyeron y fueron a hablar con el P. Bracquemond, quien les confirmó la noticia: “Mi madre, con los ojos muy abiertos, dijo que se había vuelto desquiciada, que no sabía a lo que se se encontraba comprometiendo o que había comprendido mal al sacerdote. Para ella y para la multitud del pueblo, todos y cada uno de los sacerdotes eran necesariamente blancos. De hecho, ¡le parecía irrealizable que un negro pudiese ser sacerdote!

Conforme las relaciones entre la recién independizada Guinea y Costa de Marfil se tensaron en la década de 1960, Robert Sarah volvió a estudiar en el Dixinn Seminary en Guinea hasta el momento en que el gobierno expropió las características de la Iglesia en agosto de 1961.

Después de estudiar solo por un tiempo en casa, la Iglesia le encontró a él y a otros seminaristas un espacio en una escuela pública en Kindia en marzo de 1962. A través de negociaciones, se abrió un seminario y Sarah consiguió su licenciatura en 1964.

En septiembre de ese año fue enviado al Seminario Mayor de Nancy, Francia. No obstante, tuvo que interrumpir sus estudios nuevamente. En esta ocasión por las tensiones entre Guinea y Francia. De esta forma, continuó sus estudios teológicos en Sébikotane, Senegal, donde estudió entre octubre de 1967 y junio de 1969.

Robert Sarah fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1969, a la edad de 24 años. Fue nombrado arzobispo de Conakry el 13 de agosto de 1979, en el momento en que solo tenía 34 años. Recibió la consagración episcopal el 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, del mismo año.

El 1 de octubre de 2001, el Papa San Juan Pablo II lo nombró Secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. El 7 de octubre de 2010 fue nombrado Presidente del Consejo Pontificio “Cor Unum”. Un mes después, el Papa Benedicto XVI lo creó cardenal.

El 23 de noviembre de 2014 fue nombrado Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

El cardenal Sarah se encuentra dentro de los cardenales más importantes de África. Es un estable partidario de la liturgia, el derecho a la vida, la familia y la libertad religiosa.

El purpurado siempre fué crítico con la ideología de género, un enfoque que considera el sexo como una construcción sociocultural mucho más que como algo natural. En 2016, mencionó que esta corriente es “mefistofélica” y un “ataque mortal” contra las familias.

Participó en el Sínodo de los Obispos sobre los Jóvenes en 2018. Allí, resaltó que “diluir” la enseñanza moral católica en el campo de la sexualidad no atraerá a las novedosas generaciones.

También participó en el Sínodo de los Obispos sobre la Amazonía en el mes de octubre de 2019. En un reportaje con el periódico italiano Corriere de ella Sera, el cardenal Sarah lamentó que ciertos hayan empleado la “asamblea para seguir en sus proyectos”.

“Pienso en particular en la ordenación de hombres casados, la creación de ministerios femeninos y la jurisdicción de los laicos. Estos puntos tocan la estructura de la Iglesia Universal”, ha dicho el cardenal en la ocasión.

“Aprovechar la oportunidad para presentar planes ideológicos sería una manipulación impropia, un engaño deshonesto y un insulto al Dios que guía a su Iglesia y le confía su plan de salvación. Además de esto, me impactó y también indignó que la angustia espiritual de los pobres de la Amazonía fuera usada como explicación para respaldar proyectos propios del cristianismo burgués y mundano. Es abominable”, dijo el Cardenal.

En el primer mes del año de 2020, el cardenal Sarah y Benedicto XVI han publicado un libro sobre el sacerdocio y el celibato sacerdotal titulado “Des profondeurs de nos cœurs” (Desde el fondo de nuestros corazones).

El cardenal fue blanco de algunos asaltos, acusándolo de mentir sobre la participación del Papa emérito, pero respondió mostrando la correo que mantuvo con Benedicto XVI sobre el texto escrito a cuatro manos.

En abril de 2020 y ante las restricciones a la participación de los fieles en la liturgia y el cierre de iglesias por la pandemia del coronavirus, el cardenal Sarah recordó que “los curas deben llevar a cabo todo lo posible para estar cerca de los leales” y destacó que “ absolutamente nadie tiene derecho a privar a un enfermo o moribundo de la asistencia espiritual de un sacerdote. Es un derecho absoluto e inalienable”.

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