Diputados cayeron en la tentación al aprobar la ley de eutanasia en

Lisboa, 02 feb. 21/01:37 pm (ACI).- El pasado viernes 29 de enero, la Reunión de la República en Portugal aprobó la ley de eutanasia y, según denunció el padre Mário Rui Leal Pedras, con este acto, los diputados cayeron en la tentación, “en el pecado de pasar” una “ley de muerte”.

El sacerdote, que es párroco en Lisboa, hizo esta afirmación durante la homilía de la misa del domingo 31 de enero.

Hablando de las tentaciones del demonio, el P. Mário Rui resaltó que “es constantemente necesario enfrentar al tentador sin temor” y, por este motivo, instó a que, en esta pelea, pidan siempre al Señor como en la oración del Padre Nuestro, que “no nos deje caer en la tentación”. y que “nos libre siempre y en todo momento de todo mal”.

No obstante, al mirar la votación en el Parlamento portugués, el sacerdote lamentó que “los diputados de la Reunión de la República cayeron en la tentación, en octubre pasado, en el momento en que autosuficientemente no desearon oír e ignoraron la solicitud de los portugueses”. , en defecto de la petición del referéndum de eutanasia”.

Además, indicó que “el pasado viernes, desconociendo todas las opiniones recibidas de las entidades y especialistas consultados, que se oponían unánime y precisamente a la legalización de la eutanasia, la mayoría de los miembros del congreso de los diputados, de forma arrogante, aprobaron el mal”.

Dessa forma, “caíram no pecado de aprovar uma lei pela qual se pode acabar com a vida, uma lei da morte, uma lei que integra o cortejo de uma cultura contrária à vida, o cortejo trágico de uma cultura da morte que continuará a crescer entre nosotros”.

El párroco de São Nicolau indicó que, en el contexto de hoy de pandemia de la Covid-19, los parlamentarios “no podían haber elegido peor instante para esta aprobación: cuando el sistema de salud está colapsado; en el momento en que tantos expertos luchan por cuidar y salvar la vida de los enfermos, particularmente los débiles y los ancianos; en el momento en que incrementa el número de muertes del día a día; cuando filas interminables de ambulancias se juntan afuera de los hospitales; cuando los pacientes son trasladados a Madeira y, ocasionalmente, a un país europeo; en el momento en que los miembros del congreso de los diputados que nos representan se pongan frente a los ancianos y enfermos para recibir la vacuna”.

“En frente de tantas adversidades para los servicios y profesionales en el precaución de la salud y la vida de los portugueses, los diputados, representando a un vacío ética, de un absoluto relativismo ético, aprobaron una ley que determina que, de ahora en adelante, el servicio de salud, destinados a salvar vidas, tienen la posibilidad de pasar a ejercer la función de matar”, expresó.

Por otra parte, el sacerdote resaltó que “la vida humana es el primer derecho de todos nosotros y es siempre y en todo momento un bien indisponible. No hay personas que tengan más dignidad que otras personas, ni hay vidas que valga mucho más la pena vivir que otras vidas”.

En ese sentido, “la vida humana es siempre un don que merece la pena no sólo cuidar, sino más bien también proteger con firmeza”, expresó.

Para el sacerdote, esta ley de eutanasia “está encuadrada en un seductor mantón de limitaciones que sólo quiere ocultar la puerta que se abre entreabierta, esa puerta que tenderá a quedar abierta completamente a una rampa que se desliza progresivamente”.

Entonces subrayó que “la eutanasia es siempre una solución falsa al drama del padecimiento y es asimismo una solución indigna de la persona humana”.

“La solución al drama del padecimiento es y va a ser siempre y en todo momento, a toda costa y quizás con gigantes sacrificios, defender la vida y testimoniar el amor con los enfermos para ayudar a cada uno a enfrentar el dolor y la agonía”, indicó.

Por eso, exhortó a los fieles a soliciar “a Dios que ilumine a quienes, en los órganos institucionales, aún tienen la posibilidad de, por todos y cada uno de los medios legales, evitar la promulgación de esta ley: el Tribunal Constitucional y el Presidente de la República”.

Frente a la aprobación de la ley de eutanasia, los portugueses hicieron una solicitud en línea pidiendo al presidente Marcelo Rebelo de Sousa que la vetara. “Señor Presidente de la República, le solicitamos de forma encarecida que ejerza su derecho de veto para dignificar el valor invaluable de la vida”, solicitan.

Para firmar la petición, vaya AQUÍ.

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