¿Debe un católico rechazar una vacuna derivada del aborto?

WASHINGTON D.C., 19 de enero. 21 / 12:27 (ACI).- El P. Tadeusz Pacholczyk, doctor en neurociencias de la Facultad de Yale y becario postdoctoral de la Facultad de Harvard, explicó las razones por las cuales un católico sí puede recibir una vacuna derivada de una línea celular de un feto abortado.

“Dados los desenlaces de varias compañías farmacéuticas sobre la eficacia y seguridad de las vacunas contra el covid-19, muchos se preguntan si dirigir estas vacunas es éticamente correcto. ¿Tienen los católicos el deber moral de negarse a vacunarse si la vacuna se produjo de manera poco ética usando una línea celular derivada del aborto? La contestación corta es ‘no’”, enseña el sacerdote, quien también es director de educación en el Centro Católico Nacional de Bioética en Filadelfia.

Esto significa que un católico puede recibir una vacuna llevada a cabo con una línea celular de un feto abortado.

En el producto que se titula “¿Tienen que los católicos rechazar una vacuna para la Covid-19 llevada a cabo con una línea celular derivada de un aborto?”, el sacerdote recuerda que la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó en 2009 el documento Dignitas personae, sobre ciertas cuestiones de bioética .

En dicho texto se establece que “podrían ser éticamente proporcionados fundamentos graves para justificar el uso de dicho ‘material biológico’. Así, por servirnos de un ejemplo, el peligro para la salud de los pequeños puede autorizar a los padres a emplear una vacuna, en cuyas líneas de preparación se usaron celulares de procedencia ilícita, quedando en el deber de todos manifestar su desunión sobre esto y soliciar que los sistemas de salud dispongan de otro tipo de vacunas”.

Esto, afirma el p. Pacholczyk, quiere decir que “por causas graves, los católicos tienen la posibilidad de recibir una vacuna Covid-19 relacionada con el aborto. Una razón seria podría integrar una amenaza para la salud y el confort de la persona”.

Por servirnos de un ejemplo, “ser adulto mayor o padecer diabetes, obesidad u otras condiciones de salud que empeoren su pronóstico frente a las infecciones claramente puede constituir un fundamento grave”.

El doctor en neurociencias enseña mucho más adelante que “utilizar vacunas contra la Covid-19 fabricadas con líneas celulares derivadas del aborto provoca fuertes objeciones morales y algunos pueden y rechazarán las vacunas por esta razón”.

“Si bien es una resolución personal de conciencia admitir o no la vacuna, es esencial dejar en claro que la Iglesia, por su parte, no nos ordena a rechazarla por las graves causas ya explicadas, como en el situación de un individuo mayor o con pluriproblemas que se enfrentará a esenciales peligros si contrae la Covid-19”, prosigue.

Este hecho, “como es natural, de ningún modo absuelve o reduce la grave culpa de quienes, primeramente, utilizaron líneas celulares de abortos para fabricar vacunas”, aclara el sacerdote que sirve en la diócesis de Fall River, en el estado de Massachusetts.

¿Qué afirma la Iglesia?

Lo dicho por el experto está en consonancia con el artículo de la Congregación para la Doctrina de la Fe que se titula “Nota sobre la moralidad del uso de ciertas vacunas anti-covid-19”, de fecha 21 de diciembre de 2020.

Este documento enseña que “cuando no se disponga de vacunas contra el Covid-19 moralmente controvertibles (por servirnos de un ejemplo, en países donde no se ponen a disposición de médicos y pacientes vacunas sin problemas éticos, o donde su distribución es más difícil por caracteristicas individuales de almacenamiento y transporte , o en el momento en que se distribuyen múltiples géneros de vacunas en un mismo país, pero las autoridades médicas no permiten que los ciudadanos elijan la vacuna a inocular), es éticamente aceptable usar vacunas anti-covid-19 que hayan utilizado líneas celulares de abortados fetos en su desarrollo de investigación y producción”.

Esto quiere decir que la Iglesia Católica deja que una persona reciba una vacuna que de alguna forma está relacionada con un feto abortado.

El documento enseña entonces que “la razón fundamental para estimar éticamente lícito el uso de estas vacunas es que el género de cooperación para el mal (cooperación material pasiva) del aborto provocado del que derivan las mismas líneas celulares, por la parte de quienes emplear las vacunas resultantes, es recóndito”.

En consecuencia, “el deber ética de evitar esta cooperación material pasiva no es vinculante, si hay un riesgo grave como la propagación inevitable de un agente patógeno grave: en tal caso, la propagación pandémica del virus Sars-Cov-2 que hace el Covid-19”.

El archivo vaticano precisa entonces que “se estima que en este caso se tienen la posibilidad de emplear todas las vacunas reconocidas como clínicamente seguras y eficientes, con la clara conciencia de que la utilización de tales vacunas no significa una cooperación formal para el aborto del que se derivan las células”. con la que se produjeron las vacunas”.

“Sin embargo, merece la pena enfatizar que la utilización moralmente lícito de este género de vacunas, por las condiciones particulares que lo hacen tal, no puede constituir en sí mismo una legitimación, ni siquiera indirecta, de la práctica del aborto, y supone oposición a esta práctica por la parte de quienes recurren a ella”, detalla el texto.

Anunciado originalmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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