¿Cuál es el significado de la iniquidad?

iniquidad significa demonio o algo que está mal. Asimismo significa el estado réprobo en el que estamos a raíz del pecado. Jesús vino a limpiarnos de nuestra iniquidad.

La iniquidad es un pecado. El concepto de iniquidad es algo que es malo, que desobedece a Dios. La iniquidad tiene la posibilidad de tener el significado de injusticia, maldad o desobediencia facultativa a Dios.

La Biblia asimismo charla de la iniquidad como la condición del hombre en pecado. Nuestros errores nos condenan y revelan nuestra maldad (22Aunque te laves con soda y bastante jabón, la mancha de tu iniquidad permanecerá delante de mí, afirma el Señor Soberano.”>Jeremías 2:22). Nuestra iniquidad nos condena y merece ser castigada. Requerimos ser perdonados por nuestras injusticias a fin de que no suframos castigo.

El impío es aquel que se dedica a la maldad o la injusticia. Su corazón está vuelto hacia el mal y no le preocupa realizar el bien ni agradar a Dios (28El testigo corrompido se broma de la justicia, y la boca de los impíos tiene hambre de iniquidad.”>Proverbios 19:28).

Ver también: ¿Cuáles son las secuelas del pecado?

La solución a la desigualdad

No tenemos la posibilidad de limpiarnos de nuestra propia iniquidad. Requerimos la asistencia de Dios. De ahí que Dios envió a Jesús a la tierra.

En la cruz, Jesús tomó el castigo de nuestras injusticias. Él pagó el precio y tiene poder para purificarnos, quitando la mácula de la iniquidad (5Pero él fue traspasado por nuestras vulneraciones, molido por nuestras injusticias; el castigo que nos trajo la paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada quien se separó por su sendero; y Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” > Isaías 53:5-6). ¡Podemos limpiarnos, sin culpa ni condenación!

Para ser limpiados de la iniquidad, requerimos arrepentirnos de nuestros pecados y aceptar a Jesús como nuestro salvador. En el momento en que reconocemos nuestras iniquidades, le solicitamos perdón a Dios y decidimos que deseamos cambiar, él nos perdona por medio de Jesús. ¡Nuestras iniquidades son transferidas a la cruz!

Tras convertirnos, aún cometeremos errores y fallaremos, por el hecho de que aún no somos inmejorables. Pero ahora poseemos una exclusiva naturaleza, que lucha contra la iniquidad. Siempre que reconocemos nuestras iniquidades y nos arrepentimos, poseemos la promesa de que Dios nos excusa (9Si confesamos nuestros errores, él es leal y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.”> 1 Juan 1:9). Él nos ayuda a cambiar y vencer la iniquidad en nuestras vidas.

Un día, en el momento en que lleguemos al Cielo, no va a haber más iniquidad. ¡Vamos a ser absolutamente purificados y viviremos para toda la vida libres de iniquidad!