Cardenal Scherer sobre la vacunación contra el Covid-19: “Una cuestión de

SÃO PAULO, 29 de enero. 21/02:00 pm (ACI).- El arzobispo de São Paulo, cardenal Odilo Pedro Scherer, mencionó que la vacunación contra la Covid-19 “es, ante todo, una cuestión de sentido común”.

El Cardenal hizo esta declaración durante el evento virtual “Diálogos con la Ciudad”, realizado por la Arquidiócesis de São Paulo el miércoles 27 de enero, en el momento en que discutió el tema de la vacunación con los infectólogos Rosana Richtmann y Jamal Suleiman, del Instituto de Infectología Emílio Ribas, y con el padre João Inácio Mildner, capellán del mismo Centro y coordinador arquidiocesano de la Pastoral da Saúde.

A lo largo del conversatorio, según apunta el sitio del semanario arquidiocesano ‘O São Paulo’, Dom Odilo reflexionó sobre la compromiso social y moral de cada individuo de seguir las recomendaciones que evitan el contagio.

“Es, ante todo, una cuestión de los pies en el suelo. Si hay tanta gente muriendo y enfermando, ¿me expongo yo asimismo a enfermarme o a propagar la patología?”, cuestionó.

De ahí que, fortaleció, “es una cuestión de sentido común, de responsabilidad personal y popular, de solidaridad y, diría finalmente, una cuestión de justicia: me estoy exponiendo a dañar al otro, me falta justicia en relación con el otro”.

Para el Arzobispo, la Iglesia Católica, que es una comunidad inserta en la sociedad, tiene la compromiso de sensibilizar y también insistir en la necesidad del precaución frente a la pandemia.

“Nuestras parroquias, comunidades, organizaciones eclesiales son cajas de resonancia de estas directivas. La Iglesia está capilarmente que se encuentra en todos y cada uno de los espacios de la región”, dijo.

Además de esto, ha señalado, “la Iglesia está animando a todo el mundo a vacunarse, en la perspectiva de que hablamos de proteger la propia salud y la vida y asimismo la salud y la vida del resto y, por consiguiente, de la sociedad”.

En este sentido, ha recordado que el propio Papa Francisco “ha animado públicamente a vacunarse e incluso dijo que es un acto de responsabilidad moral y que es de gravedad ética desatender el tema del contagio”.

Sobre sí mismo garantizó: “Me pondré la vacuna en cuanto tenga la oportunidad y me toca a mí. También me estoy uniendo a la cola y, por ende, esperando pacientemente mi turno. Hasta entonces, continuaré tomando todas y cada una de las cautelas”.

El Cardenal asimismo recordó que la vacuna para la población brasileña, que empezó el 17 de enero, aún llevará algún tiempo y, en consecuencia, es requisito seguir con las medidas preventivas.

“Todos tenemos una vacuna en la mano”, ha dicho, indicando que es el uso de “mascarillas, alcohol en gel y la resolución de mantener la distancia física, no posee por qué razón ser la distancia social, pues el día de hoy, por medio de los medios de comunicación, están presentes”.

punto controvertido

Durante el evento virtual, los navegantes interactuaron a través de cuestiones y uno de los temas tratados fue en relación al uso de fetos abortados para la producción de vacunas.

Dom Odilo aseveró que este es un “punto controvertido”, ya que, “según noticias, hubo cuestionamientos sobre el origen del desarrollo de producción de la vacuna, que estaría utilizando material conseguido de embriones humanos abortados no espontáneamente, sino más bien intencionalmente y, por ende, , , material humano de fetos abortados empleados para la investigación”.

“No soy un científico aquí para decir hasta qué punto existe o no este inconveniente. Pero puedo mencionar que el inconveniente asimismo se le planteó a la Iglesia”, ha dicho, recordando que la Congregación para la Doctrina de la Fe, “que es el brazo del Papa que responde a las cuestiones de fe y de ética”, se ha pronunciado el el asunto

En primer lugar, recordó la afirmación de la Congregación para la Doctrina de la Fe de que “el aborto inducible sigue siendo éticamente inaceptable y, con agravante, si este aborto es inducido con objetivos de investigación, aun con objetivos industriales. Por consiguiente, allí habría un agravante, con la intencionalidad aun utilitaria del aborto inducido”. Por eso, “el Magisterio de la Iglesia afirma que hay en esto un acto de una gravedad ética muy grande”.

Otra cosa, apuntó, “es tomar la vacuna que eventualmente tuvo su origen en el uso de embriones abortados intencionalmente y los actos para este desarrollo de investigación”.

De este modo, explicó, “quienes se vacunan la mayor parte del tiempo ignoran este desarrollo. En consecuencia, no es su intención formar parte en este proceso que eventualmente está ahí en el origen. Por otra parte, no participa del acto moralmente inaceptable que pudiera estar en el origen del desarrollo productivo. Segundo, no es su intención formar parte”.

“Por eso, dice la Santa Sede, en un caso así, los que se vacunan no necesitan proponer el inconveniente ética. Tengan la seguridad de vacunarse y cuidarse, ahora mismo, del tema de este instante, que es proteger la salud, proteger la vida, cuidarse para no pasarle el virus a absolutamente nadie”, agregó.

Por su lado, la infectóloga Rosana Richtmann aseguró que “la ciencia, hace muchos años, tomó esta [uso de embriões abortados] a un lado y esto por el momento no se admite en absoluto”.

Vacunas seguras y eficientes

Dr. Richtmann también aseguró que las vacunas contra la Covid-19 son seguras, puesto que “la tecnología usada para desarrollar estas vacunas la conocemos desde hace varios años”.

Además de esto, aseveró que “las vacunas hoy día han logrado que quien tenga la enfermedad pueda tratarla en casa”, resaltando que el primer propósito de esta inmunización es evitar que las personas sean hospitalizadas, ocupen camas de UCI o mueran por Complicaciones del Covid-19 19.

“Esta es la primera generación de vacunas. Hoy en día, poseemos cerca de 200 vacunas en estudio. Indudablemente vamos a tener mejores generaciones de vacunas. Pero no puede esperar. Disponemos un producto extremadamente seguro y efectivo”, garantizó.

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