Cardenal advierte del mayor peligro del laicismo para los cristianos

CARACAS, 28 de enero. 21 / 09:50 am (ACI).- El Arzobispo Retirado de Caracas (Venezuela), Cardenal Jorge Urosa Savino, alertó sobre la amenaza del laicismo moderno, que ya no es sólo indiferencia religiosa, sino más bien abierta y beligerante hostilidad contra la religión.

De esta manera lo indicó el Cardenal en un producto que se titula “Conversión y renovación espiritual: ¡Jesucristo nos invita!” que envió el 27 de enero a ACI Prensa, la agencia en español del grupo ACI.

“El mayor peligro del laicismo está en nosotros mismos, los católicos, en olvidar a Dios, en desatender lo sagrado, la auténtica misión evangelizadora de la Iglesia, la religiosidad, la adecuada conducta moral, las prácticas devocionales”, explicó el cardenal.

“El riesgo es que nos contaminemos y queramos llevar a cabo de nuestra religión una simple actitud de amabilidad humanitaria, y reducir a la Iglesia a una gigantesca empresa de acción popular, una ONG más”, advirtió.

El Cardenal Urosa indicó que “en la mitad de las dificultades ordinarias, e inclusive extraordinarias, que la plaga del Covid-19 nos ha extendido por todo el planeta, comenzamos este año 2021 confiados en Dios y con la esperanza en su amor y protección. ”.

“Convertirnos siempre fué bien difícil, en tanto que el ser humano está naturalmente inclinado a dar primacía a lo material, a lo terrenal; dejarnos llevar por nuestro egoísmo y soberbia. Pero se ha vuelto mucho más difícil ahora mismo, en el que se ha robustecido una tendencia a negar a Dios y todo cuanto debe ver con Dios: la fe, la religión, en especial el cristianismo, la moral, etcétera.”, prosiguió el cardenal.

En esto consiste el “laicismo”: Ofrecer aún mucho más relevancia a la absolutización de lo mundano. Y menospreciando o descuidando lo espiritual: la fe, la unión con Dios, la oración, la práctica religiosa, las devociones; promueve el irrespeto a las imágenes y sitios sagrados”.

El cardenal señaló que “el secularismo moderno se ha convertido no solo en indiferencia religiosa, sino en abierta e incluso violenta hostilidad hacia la religión”.

“Hace unos días, en un pueblo español, el alcalde derribó una cruz que llevaba bastante tiempo allí, por el hecho de que ‘era algo político’, según ella. Y en los últimos tiempos, especialmente en otras partes del mundo, ha habido asaltos y vandalismo contra nuestros templos y también imágenes y monumentos religiosos”, dijo.

El Cardenal se refirió a la Cruz de los Llanitos en la localidad andaluza de Aguilar de la Frontera, provincia de Córdoba (España), demolida por orden de la prefectura regida por Izquierda Unida.

Desde 1939 la cruz estuvo al lado de la iglesia del Convento de las Descalzas. No obstante, fue derribado el pasado 19 de enero y, según informa el diario ABC, el símbolo católico acabó en un vertedero de la ciudad de Motril.

¿Qué es la conversión?

Los católicos, destacó el cardenal Urosa, no sólo deben rechazar el laicismo, sino más bien asimismo asumir la labor de la conversión, “es decir, de la renovación interior”.

“Pero, ¿en qué consiste esta conversión y renovación? No consiste en reacciones externas, cambios externos, sin tener en cuenta las normas y reacciones de otros tiempos. Radica eminentemente en 2 cosas”.

El primero, indicó el cardenal venezolano, es “el arrepentimiento de nuestros pecados, y el segundo, la aceptación de los dones de Dios, dejándonos ocupar de Dios y transitar por el camino que Él nos indica: ‘Bienaventurados los los que oyen la Palabra de Dios y la guardan!'”.

“Convertir es cambiar de rumbo, de conducta, de actitud. Y esto es importante: la conversión requiere algo primordial: el rechazo del pecado, del mal, de la indiferencia religiosa, dejarse llevar por nuestras pasiones y malas inclinaciones”, destacó.

Para asumir esta actitud, los fieles tienen la posibilidad de proseguir el ejemplo de Santa María y San José, ejemplos de lealtad, y “debemos ratificar nuestra fe en Dios y nuestra convicción de que solo siguiéndolo, con una vida santa y religiosa, o eso es , marcados por el amor de Dios, podemos lograr la alegría”.

Publicado originalmente en ACI Press. Traducido y adaptado por Nathália Queiroz.

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